El Departamento General de Irrigación presentó el Pronóstico de Caudales 2022/23 y el escenario es desolador, ya que el caudal de los ríos de la provincia está entre un 40% y un 58% respecto al de un año normal. Ante este complejo panorama, en FM Vos 94.5 entrevistamos al superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien explicó las acciones que se vienen ejecutando por parte del organismo para mitigar esta situación.
«Todos los años brindamos el pronóstico de riego, el cual se hace en base a mediciones de las estaciones que tenemos en las montañas sobre los distintos ríos de la provincia, en conjunto con una serie de estudios modelos y estadísticos. A partir de allí, se determina un pronóstico del volumen de agua que bajará por cada río, por lo que de acuerdo a la cantidad de superficies cultivadas que hay en todo el territorio provincial, podemos estimar la cantidad de agua con la que podrá contar cada productor, descontando la que se entrega previamente al servicio público para el agua potable. Esto se hace siempre, pero ahora lo que estamos buscando es mejorar la calidad de la información y ver de qué manera se la brindamos al productor. Antes, nunca se tenía en cuenta la cantidad que correspondía por hectárea», remarcó Marinelli al principio de la charla.
«En este sentido es que estamos trabajando con la escuela Pascual Iaccarini para que los alumnos capaciten a los pequeños productores mediante una aplicación que refiere al reservorio de agua del canal Vila, y que les permite a los agricultores que riegan a través de él, pedir el agua cuando ellos la necesitan. Es algo notorio como se está ahorrando agua con este método e infraestructura que permite manejar el recurso de una forma más flexible», señaló.
«Siempre realizamos un conteo de agua y se programa cómo será el plan de erogación, es decir, se establece cuántos turnos van a tener de riego los agricultores, mientras que el inspector de cauce decide cómo reparte el agua a de los usuarios, a medida que la infraestructura se lo permita. Medimos cuánta agua entra a la cabecera de cada canal, que es la red secundaria. Allí, cada inspección de cauce tiene aforadores que también miden, por eso el productor que participa y está atento sabe que para que el recurso le llegue, el nivel del agua debe pasar por encima de una determinada altura de los cauces.
En San Rafael, lo que se está haciendo en el Río Diamante, es poner las escalas en litros por segundo, que es lo que más entiende el productor, para que de esa forma pueda saber la cantidad de agua que le llegó durante el turno de riego.
Entonces, según el frutal o el viñedo, él puede flexibilizar el riego cuando lo considere oportuno, aprovechando el agua de mejor forma. Estamos trabajando sobre esta cuestión y acercamos la información como un elemento más para el productor, mediante un programador de riego con información de INTA y de la Facultad de Ciencias Agrarias. En síntesis, son planes de obras con nuevos conceptos, que consisten en atender a la demanda con un uso flexible y acordado de riego, pero con la información necesaria de los caudales y la enseñanza del productor de cómo manejar el agua para mejorar el aprovechamiento de los recursos» agregó.
proyecto del
acueducto El Tigre
«Esta iniciativa apunta más al servicio público que a los menesteres de Irrigación. Igualmente, es una obra interesante y habría que estudiar bien por dónde conviene conducir el agua. Pero en cuanto a las mini centrales que contempla el proyecto para generar energía, tienen un problema central, y es que, en la política nacional actual, si no hay un plan específico de promoción donde se subsidie la tarifa o se compre en el mercado, dejan de ser rentables. Generan pérdidas, más allá de que este buena la idea, no siempre son viables. Es un proyecto que hoy no está en la mesa de discusión, pero es algo que compete al municipio y al gobierno de la provincia. No tiene nada que ver en absoluto legalmente con Irrigación», expresó Sergio Marinelli.
Para finalizar, y en relación al tema anterior, se expresó sobre el accidente que protagonizó un camión al caer sobre el canal Marginal de la calle Los Filtros, y acerca de las consecuencias que podría haber ocasionado si transportaba sustancias tóxicas. «No tengo bien en claro en qué punto cayó exactamente el camión, pero hay que tener en cuenta que el agua se toma muy arriba y la misma viene por un caño, o sea, no se escoge el agua del lado de la planta, sino que mucho más arriba. De todas formas, es un peligro porque es agua de riego. Hay que tener planes de contingencias y prever que el flujo de camiones, en caso de que tuvieran alguna carga de contaminación, debería tener algún tipo de cuidado especiales, pero eso ya escapa a nosotros. En ese sentido, es que hay planes de contingencias que corresponden a Aysam, habría que preguntarles si en San Rafael tienen esos mismos planes», argumentó al final de la entrevista.







