El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), es una entidad que realiza estudios y monitoreos sobre la creación de empleo registrado privado en nuestro país. Juan Manuel Gispert, uno de sus integrantes, habló sobre la realidad actual con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
En distintos informes que realizan desde CEPA, algo que miden con precisión es que existe un contexto de recesión económica, que ha tenido un impacto directo en la recaudación fiscal de los impuestos vinculados a la actividad (especialmente el IVA). Respecto del campo laboral, Gispert expresó que “hay una pérdida de empleo privado de cerca de 100 mil puestos de trabajo”. “Cuando vamos al monitor de actividad y seguimos a los indicadores de distintos rubros, vemos que se condicen, hay coherencia con estos datos: tenemos una caída en la producción de autos del 40%; en junio patentamiento de autos 25%; despacho de cemento 32,8%”. Aclaró que si bien es cierto –como dijo el INDEC– que hubo un crecimiento en la venta de materiales de construcción respecto de mayo, el interanual de junio con el mismo mes de 2023, representa aquella caída.
Al mismo tiempo, subieron impuestos, las paritarias, alquileres y tarifas, lo que afecta mucho al sector industrial que posee mucho gasto energético. “Entonces hay caídas muy fuertes de facturación (cerca del 30%), y aumento de costos en una ‘tormenta perfecta’, porque caen los ingresos y aumentan los egresos. Eso complica mucho y explica el desempleo y otras variables que estamos midiendo”, planteó Gispert.
En el marco del mismo balance, destacó que es una problemática en crecimiento, y que viene gestándose desde hace tiempo con gran déficit fiscal, deuda del Banco Central con el sector bancario. También había un Gobierno que regulaba muchos precios de la economía, como una manera de frenar la inflación. “Eso había generado un desequilibrio en los precios relativos de la economía, es decir, no había correlación entre los precios de muchas cosas (era más caro un par de zapatillas que un alquiler)”, criticó y añadió que el Gobierno actual, para corregir eso, tomó un fuerte camino recesivo corriendo al Estado interviniente de la actividad económica. Hubo gran cantidad de recortes (“motosierra”), lo que derivó en la actualidad. Todo ello llevó a una caída fuerte de las importaciones, del consumo y de la producción industrial, lo que dio superávit comercial al país y reservas. Al no haber “a quién venderle” baja la inflación, pues se estabilizan los precios.
“El Gobierno hace ese combo de medidas, logra estos resultados y estamos en el escenario actual: con una caída promedio del 20%, y la recesión tocó fondo porque no vemos que siga cayendo”, señaló, pero aclaró que no hay un “rebote” porque lo importante es la relación interanual, y no comparando un mes con el anterior.
Se busca ahora salir del “cepo” al dólar, pero para ello se piensa en adquirir más deuda externa con el FMI (entre 6 mil y 10 mil millones de dólares). No obstante, el organismo internacional advierte que el mecanismo del Gobierno no es sustentable, porque “tiene un ajuste de baja calidad o es poco sostenible”.
La situación sigue siendo crítica y dudosa a largo plazo.







