El militar retirado y periodista José Luis D’ Angelo, miembro fundador de “Argentinos por la Concordia Nacional”, es autor de diferentes libros. En 2022 publicó “La estafa con los desaparecidos. Mentiras y millones”, obra que refuta la cantidad de 30.000 desaparecidos durante la última dictadura. Ahora lanzará su segunda edición debido al éxito de ventas. D´ Angelo habló al respecto con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael.
D’ Angelo es uno de los fundadores de “Argentinos por la Concordia Nacional”, asociación que agrupa a combatientes guerrilleros y miembros de las fuerzas armadas, y a víctimas de ambos lados de aquella historia, que juntos buscan superar las secuelas de la violencia. “Esa es una herramienta que formamos y que está activa, buscando la salida del drama de los 70”, señaló.
Publicado por El Tatú Ediciones, con prólogo de Juan Bautista “Tata” Yofré, “La estafa con los desaparecidos. Mentiras y millones”, refuta el mito de los 30.000 desaparecidos y critica el relato oficial sobre los años 70. Además, indaga en historias de supuestas víctimas de la última dictadura y la falta de transparencia en el pago de indemnizaciones. El autor destacó que la obra se refiere a “la estafa con los desaparecidos” (no “la estafa de los desaparecidos”), ya que sería una necedad negar el drama vivido en los 70. “El drama de los desaparecidos no es el único drama que alimentó aquellos tristes años, sino que fue una guerra civil intermitente (como la calificaron los jefes montoneros en el año 1989). Los argentinos necesitamos salir de ese drama, necesitamos la concurrencia de dirigencia sabia y prudente que nos saque del drama del dolor, de la revancha, del odio, y por ahí es imprescindible la verdad, entonces mi libro se llama ‘La estafa con los desaparecidos’, ‘estafa’ porque así caratuló el juez Ariel Lijo la denuncia penal que yo presenté, denunciando estos casos. Y el subtítulo es ‘Mentiras y millones’, porque el kirchnerismo ha utilizado los 70 como su bandera ética, y la verdad es que sobre una memoria muy endeble de los argentinos ha construido un relato que está lleno de falsedades, entonces lo que yo relato en el libro son esas falsedades, las falsedades que se hacen falsificando casos de desaparecidos, muertos y detenidos aquellos años, y la cantidad de plata que se ha pagado con dinero de las arcas públicas sin control alguno, porque es un trámite que se inicia y termina en la Secretaría de Derechos Humanos y no hay posibilidad de ningún control”. Denunció que “se han pagado hasta ahora 3.500 millones de dólares en indemnizaciones sin que se pueda ejercer ningún control”.
Para armar el libro, las fuentes que ha utilizado este periodista –aclaró– son “de izquierda”, como las revistas “Evita Montonera” (de Montoneros), “Estrella roja” (del ERP), lo que le dio pie para negar los casos.
Se refirió a un caso puntual vinculado a San Rafael, bastante conocido. Recordó que en enero de 1979, un grupo de amigos de 17 y 18 años de San Rafael, se fueron a El Nihuil a una semana de campamento. Entre ellos estaba Oscar Garavaglia. “Esos jóvenes permanecieron allí cinco días, y el día que iban a volver le avisaron a la familia que Oscar se había perdido. Según la versión de los amigos, se habían ido más al sur, a la zona del Cerro Nevado y ahí estaban cazando piches. La versión dice que se perdió, que lo buscaron, no lo encontraron, gritaron por él, lo esperaron y decidieron volverse. Se arma una enorme búsqueda y muy intensa para intentar de encontrarlo, y enseguida la familia empieza a sospechar de los amigos que habían estado con él. La familia inició una causa penal en 1979 que estuvo 20 años abierta, tuvo tres jueces que investigaron a quienes estuvieron con Garavaglia y no pudieron en 20 años encontrar alguna responsabilidad y tampoco el cuerpo. Al año siguiente, en el año 2000, alguien se presenta en la Secretaría de DDHH en Buenos Aires e inicia un expediente para cobrar una indemnización, como si a Garavaglia lo hubiera hecho desaparecer el Estado argentino; en el 2006, Oscar Garavaglia fue incorporado a los registros oficiales de víctimas de represión del Estado, como víctima de desaparición; en el año 2008 se pagó una indemnización que, actualizada a hoy, fue de 108 millones de pesos, la cual fue más del doble de la que se cobra habitualmente por ese delito”, criticó y añadió que años después, tras cobrarse esa indemnización, Garavaglia fue sacado de los registros. En definitiva, no hay prueba alguna de que el sanrafaelino fue desaparecido por el Estado, pero igualmente se cobraron millones de pesos en su nombre. Sobre la identidad de quien cobró el dinero, el periodista aclaró: “A través de la denuncia que hice, se logró que el juez Lijo ordenara a la Secretaría de DDHH que proveyera todos los expedientes de pago, o sea, tengo todos los datos respecto de los pagos de cerca de 8.000 indemnizaciones de ese tipo, pero no tengo quién cobró, sí que hay una sucesión por este tema y eso lo está investigando el juez Lijo. La hermana, Susana Garavaglia, afirma que ellos no cobraron la indemnización, lo que da más misterio todavía. ¿Quién cobró en nombre de Oscar Garavaglia?”.







