Según denuncian desde la Cámara Argentina de la Pequeña y Mediana Industria de la Alimentación y Bebidas (CAPYMA), entidad que agrupa a miles de pequeñas y medianas empresas del rubro alimenticio en el país, la industria se enfrenta a una triple problemática, principalmente relacionada con la producción, y que está estrechamente vinculada a la volatilidad del dólar y a las restricciones a las importaciones.
En diálogo con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Ornella Nacht, presidenta de CAPYMA, explicó que “es realmente grave la situación que estamos viviendo hoy, estamos viviendo una situación realmente crítica de inseguridad alimentaria”. “La semana pasada la Universidad Católica sacó un informe según el cual, sin asistencia social el desempleo que hoy ronda el 8%, podría llegar al 30%, por lo que es realmente crítico. Las trabas que nos están poniendo al sector pyme de la industria de alimentos y bebidas, no son más que agravar esta situación. Digo esto porque el hecho de no poder acceder a repuestos o a los insumos necesarios para la fabricación, hace que las fábricas frenen o consideren frenar por lo menos, y esto pone en riesgo tanto el abastecimiento como el empleo de miles de personas”, advirtió y resaltó que las medidas “cortoplacistas” que toma el Gobierno, “están poniendo en jaque y no a un futuro lejano, sino de acá a dos o tres meses”.
Si bien Nacht admite que los años electorales son “complejos”, se están tomando decisiones electoralistas que “están hipotecando el futuro”.
CAPYMA ha elevado las denuncias a los organismos responsables. “Hasta el momento no tuvimos respuestas, de hecho siempre nos dicen que están desarrollando herramientas de financiamiento, pero las medidas que se vienen anunciando, cuando uno las escucha hasta parecen buenas, pero si vamos a la realidad tenemos una macroeconomía que no acompaña. ¿Cómo va a acceder a una herramienta de financiamiento una empresa que, por un contexto macroeconómico no le queda más que estar en la informalidad o tener un porcentaje informal?”, cuestionó Nacht y añadió que “esto es transversal a toda la economía argentina que tiene un alto grado de informalidad, el sector de los alimentos es incluso peor porque hay muchísimos jugadores, es un sector muy heterogéneo y la macroeconomía con 14 tipos de dólar cambiario, no hace más que agravar la situación”. Sostuvo que la columna vertebral de nuestro país son las pymes, que representan el 70% del empleo, y que estas maniobras están “aplastando” a una industria tan importante para la economía argentina, como es la de los alimentos.
Los alimentos y las bebidas son los que, en lo que va del 2023, más han sufrido el impacto de la inflación. Según el INDEC, desde enero y hasta agosto los precios de los productos que integran este subgrupo se han incrementado un 67,3%, más que cualquier otro rubro. Y el panorama de cara al último trimestre del año no es alentador en absoluto.
“Nuestro foco está puesto en que sea quien sea quien venga, realmente proponga un plan de desarrollo industrial que involucre a los principales sectores”, pidió.







