La red de prestación de hemodiálisis en la República Argentina atraviesa un estado de alerta presupuestaria debido al congelamiento prolongado de los aranceles que abona el PAMI. La combinación de dieciocho meses sin actualizaciones sustanciales en los módulos prestacionales, un retraso acumulado estimado de entre el 40% y el 50% frente a la inflación y una quita del 8% aplicada en los últimos tres meses, amenaza la sustentabilidad operativa de las clínicas privadas. La crisis impacta de manera directa sobre un universo nacional de 10.000 afiliados al organismo que dependen de este tratamiento sustitutivo renal para sobrevivir, mostrando su rostro más crítico en los centros de atención del interior del país por los sobrecostos de logística, combustibles y traslados.
En una entrevista con FM Vos (94.5), el doctor Rolando Barbieri, presidente de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA), detalló la composición del módulo de atención, la fragilidad financiera de las unidades asistenciales en las provincias y el estado del reclamo institucional.
Congelamiento de aranceles y quita presupuestaria
La prestación de hemodiálisis se encuentra condicionada por una estructura de costos en moneda extranjera y logística continua que contrasta con el estancamiento de los valores fijados por la obra social de los jubilados, según se expuso durante la nota. «Nuestro sector está hace un tiempo bastante preocupado, porque los valores que el PAMI destina para el pago de la práctica que nosotros realizamos, que es la hemodiálisis, prácticamente no se han modificado en los últimos 18 meses», expuso Rolando Barbieri.
«No solamente hay un atraso en la actualización de los aranceles, sino que también hemos tenido una quita del 8% de estos aranceles hace tres meses. Pero tomando un poco la inflación y los parámetros que componen el módulo prestacional, creemos que el atraso está entre un 40 y un 50% de la prestación en este momento. Tomando la inflación del 30% del año pasado y lo que va de este año, aproximadamente está en ese porcentaje el atraso de los aranceles”, detalló.

Complejidad del módulo prestacional y logística asistencial
Cabe destacar que la hemodiálisis no se limita al filtrado sanguíneo mediante aparatos en sala, sino que engloba una red integral de servicios complementarios indispensables para mantener con vida a los pacientes con insuficiencia renal crónica terminal. «La prestación es una prestación compleja, porque no solamente es el tratamiento que nosotros brindamos a estos pacientes, sino que también los trasladamos desde sus domicilios a los centros de diálisis. Tenemos prácticas tercerizadas, como por ejemplo la del cirujano vascular que tiene que operar a las personas para que puedan dializarse. Por otro lado, están las prácticas de laboratorio, y también les damos de comer durante el tratamiento. Son todos componentes que en 18 meses han ido subiendo y nos han incidido directamente en el valor de la prestación”, alertó el presidente de CADRA.
«Nuestra red, la Confederación, tiene 200 centros aproximadamente y trata a 4.700 pacientes de PAMI. En la República Argentina hay 30.000 pacientes en diálisis, de los cuales casi 10.000 son de PAMI», aclaró en la entrevista.
La vulnerabilidad de los centros del interior y las vías de diálogo
El desfasaje económico resuena con especial severidad en las clínicas distribuidas fuera de las grandes urbes, donde el flete de insumos médicos y la distancia geográfica para el traslado de los enfermos incrementan las presiones de caja. «La situación de los centros más endebles, que son los centros del interior que están muy alejados, es crítica», manifestó Rolando Barbieri. «Tenemos centros en Salta, en Cafayate, en Orán o en Jujuy, donde también los insumos por el tema del transporte y el combustible son siempre más caros que en las zonas cercanas a Buenos Aires. Son los centros más chicos, tienen menos espalda financiera para afrontar este desfasaje. Nos preocupan porque tienen una población que no está en las capitales. Los centros están alejados y esos pacientes tienen que viajar muchos kilómetros para llegar a su tratamiento”.
«Nos afecta a todos, a algunos más que a otros, pero es en general la situación porque todos dependemos de esto para que podamos seguir haciendo lo que nos gusta, que es tratar a nuestros pacientes. La Confederación siempre ha tenido y va a tener mucha vocación de diálogo para tratar de que esto no pase a mayores. Hemos venido pidiendo por las vías convencionales que el PAMI nos reciba o que analice y considere esta situación. Creemos que esto se va a solucionar, pero lamentablemente todavía no hemos tenido esa respuesta. Por eso la preocupación aumenta día a día por nuestros pacientes y por nuestros centros”, advirtió el presidente de la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina.



