La industria vitivinícola no está pasando su mejor momento. La caída del 31,7% de las exportaciones durante el primer semestre, según los últimos datos del INV, hicieron encender las alarmas del sector y reclaman medidas. Entre los distintos cuestionamientos, se solicitó la revisión del dólar malbec para las economías regionales, que hoy reconoce una divisa a $300.
«Esto es algo que desde la propia industria se viene recalcando hace tiempo. Hay una falta de competitividad en el sector, ya que influye mucho este desdoblamiento cambiario que hoy tenemos. Las exportaciones se rigen por el dólar oficial dentro de un marco de una inflación desmesurada. La inestabilidad es notable frente a nuestros principales competidores que tienen una economía más equilibrada. Todos estos factores generan condiciones de venta con márgenes muy bajos», explicó a FM Vos 94. 5 Alejandro Roca, vicepresidente regional Mendoza zona sur de Bodegas Argentinas.
«Los números hoy son bastante negativos en lo que refiere al mercado de la exportación. Es una pena muy grande, porque poder colocar una botella en una góndola del exterior es un trabajo y una inversión que lleva mucho tiempo», amplió.
Después, pidió por la revisión del dólar malbec. «Este dólar malbec o agro a 300 pesos, fue prácticamente inaplicable, fueron muy pocas las bodegas que pudieron acceder porque las condiciones que impuso el gobierno resultaron muy difíciles para nuestro sector. En general, la industria siguió con el dólar oficial, nosotros siempre vendemos en base a las ventas que se van produciendo en la góndola. Es nuestro importador quien nos pide cierta cantidad, se vende en base a la necesidad del mercado. Además, este dólar a 300 pesos solo se aplicaba dentro de una ventana de tiempo. Por eso estamos pidiendo que se extienda un dólar especial en el tiempo», sostuvo Roca.
«Además hay otras condiciones que influyen en los mercados de exportación y se relaciona con la falta de presupuesto para la promoción en el exterior. Todas estas variables tienen su efecto en la caída de las ventas», agregó el referente del sector del sur mendocino.
Por su parte, se refirió a cómo influye la inflación en la industria del vino. «Se va haciendo un sacrificio en los márgenes de ganancias a fin de sostenerse en el mercado mediante un esfuerzo financiero importante. Todas estas cuestiones económicas afectan las actividades de las empresas. En Bodegas Argentinas ya tenemos, lamentablemente, algún socio que cerró sus puertas a las exportaciones a granel. La situación comienza a tornarse insostenible para ciertos sectores de la industria vitivinícola», aseveró.
Para concluir, analizó la realidad del sector, pero en relación al consumo interno. «El mercado interno también está en caída. La verdad es que es una alarma que se encendió. Hoy no se puede compensar ni equilibrar con ninguno de los mercados. La industria está plasmando en el producto final el valor de la materia prima que es la uva. La cosecha fue muy baja a causa de las heladas y eso provocó que el precio de ese insumo se triplicara. Por eso, el precio del vino está subiendo por encima de la inflación y hace que el consumo se resienta aún mucho más. De todas formas, no se trasladaron todos los incrementos para que la caída no se acentúe, desde las bodegas estamos haciendo el mayor esfuerzo por sostener las ventas», finalizó.







