Un escorpión de la especie Tityus Bahiensis, conocida por su veneno altamente tóxico, ha sido avistado en San Rafael, generando un estado de alerta entre los expertos.
Marcos Jannello, biólogo e investigador del Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA) del CONICET, brindó detalles sobre este inusual hallazgo y sus implicaciones.
“Es raro encontrar esta clase de especie en San Rafael. Estos animalitos vienen del noreste, de la zona de Misiones, o Brasil, donde están bastante extendidos y son de importancia sanitaria debido a los casos de escorpionismo”, explicó Jannello a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Por otro lado el biólogo detalló que “el veneno de Tityus Bahiensis es muy tóxico y peligroso para los humanos, siendo necesario un antisuero con rapidez en caso de picadura para evitar consecuencias letales”.
En Argentina no se registran muchos casos de picaduras de esta especie debido a su menor frecuencia en comparación con Brasil, por lo que señaló que la presencia de Tityus Bahiensis en San Rafael no sería preocupante.
“Esta especie se está extendiendo hacia el sur y generalmente no la encontramos aquí naturalmente. Su llegada puede estar relacionada con el transporte de mercadería, como ocurrió en un caso registrado en Buenos Aires”, añadió.
El biólogo detalló cómo pudo seguir el rastro del escorpión hasta su origen. “Pudimos hacer el seguimiento y determinar que llegó con un camión de madera desde Misiones, entre las maderas transportadas que se venden en la región. Esto resalta la necesidad de regular el transporte de animales para prevenir situaciones como estas”, comentó.
A pesar del potencial peligro que representa el veneno de Tityus Bahiensis, Jannello tranquilizó a la población al afirmar que actualmente no hay riesgo inminente en San Rafael.
Según el experto, “para que esta especie se establezca aquí, sería necesario que llegue una población entera, lo cual es poco probable. Sin embargo, es crucial mantener la vigilancia y el monitoreo constante”, subrayó.
El descubrimiento del escorpión en San Rafael fue una ‘serendipia’, una situación inesperada pero fascinante. “Como paleontólogo, mi trabajo se centra en fósiles de tortugas, pero este hallazgo me llevó a investigar una nueva área de estudio”, compartió. “Este tipo de eventos nos recuerda la importancia de estar atentos a la biodiversidad y los riesgos asociados con la introducción de especies foráneas”.
Enfatizando en la responsabilidad individual en la detección y reporte de especies poco comunes, Jannello recordó otros casos sorprendentes en San Rafael. “Hace unos años se encontró una tortuga gigante en la zona, probablemente introducida por el mascotismo. Este tipo de incidentes destacan la necesidad de regular el comercio y la tenencia de especies exóticas”, concluyó.







