Más de una semana y media con el principal corredor internacional entre Argentina y Chile completamente cerrado. Más de 1.500 camiones esperando para cruzar la cordillera. Y una pregunta que vuelve a instalarse con fuerza cada invierno: ¿hasta cuándo seguirá postergado el Paso Las Leñas?
El Paso Internacional Cristo Redentor permanece inhabilitado desde el 14 de julio debido a las intensas nevadas en alta montaña y, según las últimas proyecciones, el cierre podría extenderse al menos hasta el 5 de agosto, producto del ingreso de nuevos sistemas frontales que mantienen condiciones extremas en la cordillera.
La situación volvió a exponer la vulnerabilidad del principal corredor bioceánico del país. Actualmente hay 1.550 camiones distribuidos en distintos puntos de Mendoza, todos pertenecientes a empresas de otras provincias, ya que los transportistas mendocinos fueron enviados de regreso a sus bases para evitar una mayor congestión.

El problema no terminará cuando se habilite el paso. Las autoridades estiman que podrán cruzar entre 500 y 600 camiones por día, por lo que se necesitarán al menos cinco o seis jornadas para normalizar el tránsito y evacuar la totalidad de los vehículos retenidos.
Frente a este escenario, vuelve a cobrar fuerza un viejo reclamo del sur mendocino: avanzar de una vez por todas con el Paso Internacional Las Leñas, un proyecto considerado estratégico desde hace décadas pero que continúa sin definiciones concretas.
ES HORA DE MIRAR AL SUR
A diferencia del Cristo Redentor, Las Leñas se concibió como un corredor de menor altura, lo que permitiría reducir significativamente los cierres por nieve y garantizar una mayor operatividad durante gran parte del año. Esa característica lo posiciona desde hace años como una alternativa capaz de dar mayor previsibilidad al transporte internacional de cargas.

Pero sus beneficios irían mucho más allá de la logística. La concreción del corredor significaría un fuerte impulso para San Rafael y el sur mendocino, con impacto en el turismo, el comercio, la producción, la radicación de inversiones y el desarrollo de infraestructura vinculada al tránsito internacional.
Cada vez que el Cristo Redentor queda bloqueado durante varios días, el debate resurge. Sin embargo, una vez superada la emergencia, el proyecto suele volver al cajón de las promesas pendientes.
Mientras miles de camiones esperan que la cordillera permita nuevamente el paso hacia Chile, la discusión reaparece con fuerza: ¿seguirá Mendoza dependiendo de un único corredor internacional o llegará el momento de convertir al Paso Las Leñas en una prioridad real para la provincia y el país?



