Otra estrella amarilla yace sobre las calles de San Rafael. Este símbolo se pinta o se instala en lugares donde ocurrió un siniestro vial que ocasionó una o varias muertes; generando una rápida asociación entre el símbolo pintado y los riesgos de sufrir un siniestro. El 24 de septiembre se pintó la estrella de Gonzalo Tapia, quien falleciera luego de sufrir un accidente fatal en su moto en Lavalle y Esquiú de ciudad.
Jaquelina Rebolledo, referente de estrellas amarillas, se refirió al hecho. «Gonzalo tuvo un accidente en la calle Lavalle al 1600. Circulaba junto a un amigo. Como producto del siniestro, él perdió la vida unas horas después en el hospital. Según lo que cuentan los familiares de la víctima fatal, el conductor de la camioneta que impactó contra la moto iba alcoholizado. No tuvo la precaución de frenar en ninguna de las esquinas» aseguró Jaquelina Rebolledo a FM Vos 94.5.
«El amigo de Gonzalo también estuvo bastante complicado. Permaneció varios días en terapia intensiva. Gracias a Dios ahora él está vivo y ha vuelto a trabajar. Ya son muchas las estrellas que se pintaron en San Rafael. Lo peor de todo es que en muchos casos se trata de personas jóvenes», expresó.
Luego, comentó desde cuándo está en vigencia la campaña. «Se puso en vigor en el año 2010 a través de una ordenanza departamental que le dio vía libre al proyecto. Con ello, se busca que la gente tome consciencia y que bajen los índices de accidentología vial. Todos los que transitamos una calle debemos hacerlo con responsabilidad», sostuvo Rebolledo.
«El respeto debe ser mutuo, hay que cuidar la vida de uno y las de los demás. Prevención y educación son los pilares fundamentales, es muy triste ver como sufren los familiares que han perdido un ser amado en un siniestro vial», dijo la referente de Estrellas Amarillas.
«Cuando pintamos la estrella de Gonzalo, él hubiera cumplido 27 años de vida. Es un dolor desgarrador para la familia y para los amigos. Le pedimos a la gente que circule con mucho cuidado. Tanto conductores como peatones deben respetar las normas. La mayoría de las muertes son evitables», indicó.
Finalmente, contó cómo surgió la iniciativa y que se busca con ella. «En su momento, en el Concejo Deliberante nos adherimos a un proyecto nacional de la fundación ‘Laura Ambrosio Batistel’, que fue creada en 2008 como consecuencia de un accidente de tránsito que costó la vida de esta joven. Julio Ambrosio, su padre, decidió iniciar esta acción que lleva a la reflexión pintando estrellas amarillas donde han ocurrido siniestros viales. La estrella es un símbolo de memoria, de atención, que indica que allí ocurrió una tragedia. Respecto a su figura, el lucero fue elegido para recordar y representar a las personas que están en el cielo, el color amarillo representa la luz y varían sus tamaños.
Esto se fue implementado a la par de charlas de prevención y educación vial en las escuelas y distintas instituciones. En aquel tiempo, también se trabajó sobre el proyecto ‘Sin casco no hay nafta’, entre otras cosas», concluyó.







