Un espacio de gran solidaridad es el Banco de Alimentos Mendoza, el cual el lunes cumplió 21 años de servicio. Actualmente, entrega una inmensa ayuda a muchas entidades de la provincia que colaboran con más de 37.000 personas. Al respecto dialogó con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, Lorena Troncoso, directora ejecutiva de la organización mendocina.
Hace 21 años, en el marco de lo que fue la crisis económica de 2001 y 2002, los comedores comunitarios no recibían los aportes del Estado para brindar alimentación a la comunidad. Un grupo de empresarios se sumó a la problemática social, involucrándose a fin de brindar otras soluciones, y empieza a indagar sobre el modelo de los bancos de alimentos a nivel mundial. Tomaron el modelo que surgió en Estados Unidos en la década de 1960, y que se extendió a distintos puntos del mundo. En Argentina son ya 25 los bancos de alimentos que trabajan, y el modelo se basa en una cadena de valor en donde existe la industria alimentaria principalmente, pero también el campo y las donaciones particulares, las de supermercados. Por ejemplo hay empresas que tienen excedentes en su producción o que por alguna falla, como puede ser algún error en la etiqueta o que por una fecha próxima de vencimiento, el producto no se puede vender pero está apto para el consumo, entonces antes de que vaya a un proceso de destrucción, se “rescata” y se le da un valor social.
Respecto de la fecha de aniversario, Troncoso explicó que tiene “un doble sentido: el primero es de celebración, porque podemos seguir sosteniendo nuestra tarea y contribuyendo con la alimentación de muchos sectores con inseguridad alimentaria; y por otro lado, de concientización porque sabemos que es una realidad cruda, que es necesario no bajar los brazos para poder seguir sosteniendo esta ayuda y para que, de alguna manera, seamos conscientes de que si el Banco de Alimentos no existiera, muchos alimentos tal vez podrían tener como destino final el desperdicio, la basura, y la realidad es que le otorgamos un valor social a aquellos que aún están aptos para consumo, y lo estamos brindando hoy por hoy a más de 80 organizaciones sociales que necesitan de nuestra ayuda y que, a través de su trabajo comunitario, brindando el almuerzo, la copa de leche, el bolsón de mercadería o la vianda, están llegando a 37.200 destinatarios de este alimento”, dijo.
Entre las entidades ayudadas por el Banco de Alimentos Mendoza, hay merenderos, escuelas, centros de apoyo escolar, iglesias evangélicas, parroquias u otras organizaciones que brindan una prestación alimentaria. “Eso es lo que a nosotros nos une, no hay distinción en esta forma de trabajo en cuanto a creencias, pero el denominador común es la inseguridad alimentaria y bajo esta premisa es que el Banco de Alimentos quiere trabajar”, destacó y aclaró que “las entidades no llevan el alimento de manera gratuita, sino que colaboran con una contribución simbólica en dinero al momento de retirar los alimentos; esto desde el principio es así, el modelo, la política de trabajo es así en todo el mundo”. El sentido de esa contribución, es que todos hagan un esfuerzo “para que la rueda siga girando”.







