Martes 15 de Septiembre, 2026
Martes 15 de Septiembre, 2026
San Rafael, Argentina
11°C Soleado
Sensación: 9°C | Máx: 18°C | Mín: 8°C

El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad | Albert Einstein

Martes 15 de Septiembre, 2026
San Rafael, Argentina
11°C Soleado
Sensación: 9°C | Máx: 18°C | Mín: 8°C

El “Chacal de Monte Comán” reincidió: fue preso por violar a sus hijas, salió en libertad y ahora lo condenaron por abusar de las hijas-nietas

Sumate a nuestros grupos de difusión:

Compartí esta nota

Un estremecedor caso de abuso sexual intrafamiliar volvió a tener resolución en los Tribunales de San Rafael. Un hombre de 68 años, residente de Monte Comán y conocido judicialmente como el “Chacal de Monte Comán”, fue condenado a 9 años de prisión efectiva después de admitir que abusó sexualmente de dos jóvenes que, por una aberrante historia familiar, son al mismo tiempo sus hijas biológicas y sus nietas.

Diario San Rafael no dará a conocer la identidad del condenado. No se trata de proteger al agresor, sino de preservar a las víctimas, ya que revelar su nombre permitiría establecer rápidamente la identidad de las jóvenes debido al vínculo familiar que las une.

La nueva condena fue impuesta por el juez Gabriel Ravagnani luego de un juicio abreviado en el que el acusado reconoció los hechos. El acuerdo entre la Fiscalía y la defensa oficial estableció una pena de 9 años de prisión efectiva por delitos de abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal agravados por el vínculo.

Pero lo que convierte al caso en uno de los episodios más estremecedores conocidos en los últimos años en el sur mendocino es su antecedente.

El hombre ya había sido condenado por abusar sexualmente de sus propias hijas.

Una historia que comenzó hace más de 15 años

La Justicia comenzó a investigarlo alrededor de 2010 por abusos sexuales cometidos contra dos de sus hijas, que en aquel momento eran adolescentes.

En 2011 recibió una condena de 4 años de prisión por abusar de una de ellas. Al año siguiente fue condenado a otros 8 años por los ataques sexuales cometidos contra otra de sus hijas entre 2005 y 2010.

Como consecuencia de esos abusos, una de las víctimas quedó embarazada y nacieron dos niñas. La filiación biológica fue posteriormente corroborada mediante estudios de ADN.

Por esa razón, las dos jóvenes son biológicamente hijas y nietas del ahora condenado.

Las sentencias dictadas en aquella etapa fueron luego unificadas en una pena única de 10 años de prisión. El hombre cumplió la condena y recuperó la libertad el 21 de diciembre de 2018. Después regresó a Monte Comán.

Años más tarde, el mismo hombre que había sido encarcelado por atacar sexualmente a sus hijas volvió a quedar bajo investigación por delitos de la misma naturaleza y dentro del mismo círculo familiar.

El regreso al mismo escenario familiar

De acuerdo con la reconstrucción de la causa, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 las dos jóvenes, actualmente de 19 y 15 años, volvieron a convivir en un domicilio rural junto al acusado debido a circunstancias familiares.

Fue allí donde, según determinó posteriormente la investigación y admitió el propio hombre en el juicio abreviado, comenzaron nuevos episodios de abuso sexual.

Ambas víctimas presentan dificultades madurativas, una situación que incrementaba todavía más su grado de vulnerabilidad.

Según surgió de la causa, el hombre también habría utilizado amenazas para impedir que las jóvenes revelaran lo que estaba ocurriendo.

La situación comenzó a salir a la luz en abril de 2026, cuando ambas fueron asistidas en un centro de salud de Monte Comán. Los profesionales detectaron distintos indicadores que llevaron a activar los mecanismos de protección y a dar intervención a especialistas vinculados al abordaje del maltrato infantil.

A partir de esa intervención comenzaron a conocerse los relatos de las jóvenes y se inició la investigación judicial.

El acusado fue detenido el 4 de mayo de 2026 y quedó privado de su libertad mientras avanzaba la causa.

Volvió a ser condenado por delitos sexuales

La investigación terminó nuevamente con una condena.

El acusado aceptó su responsabilidad mediante un juicio abreviado y el juez Gabriel Ravagnani homologó el acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y la defensa, imponiéndole 9 años de prisión efectiva. Además, el magistrado lo declaró reincidente.

Ese elemento resulta central para comprender la dimensión judicial y humana del expediente: el hombre ya había atravesado una condena de prisión por delitos sexuales cometidos contra sus propias hijas, recuperó la libertad después de cumplirla y años después volvió a ser condenado por atacar sexualmente a jóvenes pertenecientes al mismo núcleo familiar.

Y existe un componente todavía más estremecedor: las nuevas víctimas son precisamente las jóvenes nacidas como consecuencia de aquellas violaciones por las que el hombre había sido condenado años atrás.

Preservar a las víctimas

Por las particulares características de este expediente, la protección de la identidad de las víctimas adquiere una importancia especial.

Es por ese motivo que este diario no publica el nombre del condenado ni otros datos personales que puedan permitir su identificación indirecta.

En casos de violencia sexual intrafamiliar, revelar la identidad del agresor puede convertirse también en una forma involuntaria de exponer a quienes padecieron los abusos, particularmente cuando existen relaciones de parentesco tan directas como las que presenta esta causa.

La reserva, por lo tanto, no apunta a resguardar al condenado sino exactamente a lo contrario: evitar una nueva vulneración hacia las víctimas.

El expediente conocido como el caso del “Chacal de Monte Comán” expone una sucesión de abusos, condenas, vulnerabilidad y reincidencia que atraviesa más de una década.

Primero fueron sus propias hijas. Cumplió una condena por aquellos delitos y recuperó la libertad. Años después, volvió a ser juzgado y condenado por abusar sexualmente de las jóvenes que habían nacido como consecuencia de aquellas mismas violaciones.

Una historia difícil de dimensionar, ocurrida en Monte Comán, y que vuelve a mostrar hasta dónde puede extenderse la violencia sexual cuando atraviesa generaciones dentro de un mismo ámbito familiar.

Otras noticias que pueden interesarte

Seguinos