El Gobierno de Mendoza puso en marcha una nueva temporada del programa de control de Lobesia botrana, conocida popularmente como Polilla de la Vid. Los datos oficiales muestran una marcada diferencia entre la situación del Sur y la del resto de la provincia.
De unas 130 mil hectáreas afectadas en Mendoza, solamente alrededor de 800 corresponden al Sur provincial, lo que representa apenas el 0,6% del total.
El dato fue confirmado por personal del ISCAMEN en el marco del inicio de la distribución de difusores de feromonas destinados a productores de San Rafael y General Alvear cuyos viñedos se encuentran dentro de las áreas delimitadas para el tratamiento.
Entre ambos departamentos se establecieron 27 bloques de intervención, donde deberán colocarse los dispositivos correspondientes. Los productores alcanzados por el operativo pueden retirar los difusores en las delegaciones del organismo hasta el 18 de septiembre.
PRIMERA ETAPA DE LA CAMPAÑA
La colocación de difusores constituye la primera etapa de la estrategia contra Lobesia botrana para esta temporada. A nivel provincial está previsto alcanzar unas 50 mil hectáreas de vid ubicadas principalmente en zonas con niveles de presión poblacional media y alta de la plaga.
La denominada Técnica de Confusión Sexual consiste en instalar en los viñedos dispositivos que liberan feromonas sintéticas de manera controlada. Estas interfieren en la capacidad de los machos para localizar a las hembras, disminuyendo las posibilidades de apareamiento y, en consecuencia, la reproducción de la plaga.
La distribución de los difusores se determina de acuerdo con la presencia y densidad poblacional de Lobesia botrana, priorizando las zonas donde esta herramienta puede alcanzar mayor efectividad dentro de una estrategia de Manejo Integrado.
EL SUR, CON UNA SITUACIÓN DIFERENCIAL
Las cifras vuelven a mostrar la particular situación de San Rafael y General Alvear frente a una de las principales plagas que afecta a la vitivinicultura mendocina.
Mientras la superficie provincial alcanzada ronda las 130 mil hectáreas, las aproximadamente 800 hectáreas detectadas en el Sur representan menos de una de cada 100 hectáreas afectadas en Mendoza, una diferencia significativa de cara al manejo sanitario de los viñedos de la región.


