Pável Dúrov, cofundador de Telegram, volvió a cargar contra WhatsApp en redes: calificó el caso como “el mayor fraude al consumidor de la historia” y aseguró que “engañan a miles de millones de usuarios”. La acusación coincide con una demanda colectiva presentada en el Tribunal Federal del Norte de California, que reúne denuncias desde abril de 2016.
Acusaciones y demanda colectiva
La demanda sostiene que Meta habría permitido a empleados y contratistas acceder a mensajes privados mediante un portal interno de revisión, al que habrían ingresado trabajadores de la compañía y personal de Accenture. El reclamo incluye usuarios de Estados Unidos, India, Brasil, México, Australia y Sudáfrica, y cuestiona la falta de aviso previo a los afectados.
Contexto, respuestas y controversia
Meta respondió calificando las acusaciones como “categóricamente falsas y absurdas” y dejó abierta la posibilidad de acciones legales. WhatsApp utiliza desde 2016 el Protocolo Signal, aunque su código es cerrado, lo que impide auditorías independientes para verificar posibles vulnerabilidades.
Desde julio de 2025, el Departamento de Comercio de EE.UU. investiga el caso bajo la “Operación Sourced Encryption”, tras una denuncia ante la SEC en 2024. Los primeros hallazgos fueron considerados “no sustanciados”. En paralelo, Elon Musk afirmó que “no se puede confiar en WhatsApp”, mientras Dúrov mantiene sus críticas en redes.
Los cuestionamientos también alcanzan a Telegram: aunque Dúrov se posiciona como defensor de la privacidad, la app no aplica cifrado de extremo a extremo por defecto, ya que solo los “chats secretos” cuentan con ese nivel de protección.
La propia Meta reconoce que revisa mensajes reportados por usuarios o detectados por sistemas automáticos. Sin embargo, la demanda sostiene que el acceso habría sido más amplio, incluyendo la extracción de conversaciones para entregarlas a terceros sin conocimiento de los usuarios, algo que sería especialmente grave si se comprobara.
Con más de 2.000 millones de usuarios involucrados, el conflicto tiene impacto global. Por ahora, hay una demanda en curso y una investigación sin conclusiones definitivas. La discusión vuelve a poner en el centro la privacidad, la protección de datos y el control de la información en plataformas digitales.
Fuente: La 100







