El tránsito por la Ruta Nacional 145 se ha convertido en una carrera contra el reloj y la burocracia para los habitantes y turistas de Malargüe. La ubicación del control aduanero a 35 kilómetros de la frontera real con Chile genera un «cerrojo» que, después de las 20 horas, impide la libre circulación por suelo nacional. Emanuel Fugazzotto, diputado provincial, tras sesionar en el sur con la Comisión Bicameral de Diálogo Político, calificó la situación como grave y anunció gestiones directas ante el Gobierno Nacional para implementar una solución digital. «Este puesto impide transitar por territorio argentino y frena la vida cotidiana de las familias», denunció en diálogo con FM Vos 94.5.
La principal crítica radica en que el control no se encuentra en el límite internacional, sino en una zona que fragmenta la conectividad interna del departamento. «Este es un tema que afecta principalmente a los pobladores de Malargüe, pero termina perjudicando a muchísimas personas. Se ha puesto un ‘portón’ en la ruta que impide circular por territorio argentino después de las 20 horas. Cuando el sistema de Aduana y Migraciones deja de operar, se frena la actividad turística, la logística, la actividad ganadera y la vida cotidiana de familias que incluso tienen que ir a la escuela pasando ese control», aseguró Fugazzotto al inicio de la nota.
«Ni hablar de las emergencias de salud que pueden producirse fuera del horario administrativo; la situación es realmente irrisoria y grave», añadió.
La frontera a 35 kilómetros
La ubicación geográfica del complejo fronterizo del Paso Pehuenche en Malargüe se ha convertido en el principal punto de discordia para los habitantes del sur mendocino, como zonas turísticas, Cajón Grande y sus emprendimientos, ya que el movimiento local se transforma en un trámite internacional y un obstáculo constante. El eje del reclamo se centra en lo que el legislador denomina un control desfasado. «La frontera real está a 35 kilómetros del lugar donde se encuentra la Aduana. Esto complica la libre circulación por territorio argentino, algo que está contemplado en la Constitución Nacional. No estamos hablando de intentar entrar a otro país sin permiso, sino de la simple necesidad de movernos dentro del nuestro», explicó el legislador.
A esta distancia física se suma la falta de integración del sistema fronterizo, lo que vuelve ineficiente el retén en su ubicación actual. «Hay que ser claros: la aduana de Pehuenche no es un sistema integrado. Quien actúe de mala fe y no realice el trámite, se va a encontrar con que al llegar a Chile lo van a detener o lo van a escoltar de vuelta a la frontera. Por lo tanto, el control en ese punto solo sirve para entorpecer a quienes realmente quieren cumplir con la ley y a los argentinos que simplemente necesitan circular por su propia provincia», destacó el entrevistado.

La propuesta: Declaración jurada digital
Ante la rigidez del sistema actual, el diputado propuso utilizar las herramientas tecnológicas que ya posee el Estado para agilizar el paso y garantizar la seguridad. «Hemos llegado a una solicitud concreta para que se permita gestionar una declaración jurada a través de plataformas digitales como ‘Mi Argentina’. De esta forma, las autoridades de Migraciones y Aduana, al ver este documento en el teléfono, podrían habilitar el paso automáticamente», resaltó.
«El Juzgado de Paz de Malargüe ha realizado un trabajo muy prolijo que no deja cabos sueltos; ahora solo falta que la Nación baje una resolución o directiva para que las fuerzas de seguridad dejen de entorpecer la circulación de los ciudadanos argentinos», amplió.
Desconexión entre la oficina y la realidad
Durante las sesiones de la Comisión Bicameral en el sur mendocino, quedó en evidencia la profunda brecha que separa las decisiones tomadas en las oficinas centrales de las necesidades urgentes de los emprendedores, ganaderos y puesteros malargüinos. El encuentro legislativo permitió visibilizar un marcado desconocimiento oficial sobre las dinámicas territoriales.
«Notamos mucho desconocimiento de la realidad cotidiana por parte de las autoridades nacionales. En las reuniones, los emprendedores turísticos y ganaderos planteaban sus problemas y los funcionarios les respondían que ‘eso no podía suceder’, cuando ellos lo viven todos los días. Esa disociación genera dificultades graves que podrían resolverse rápidamente con un poco de voluntad política», señaló Fugazzotto.
En ese sentido, el debate se centró en la tensión entre burocracia y eficiencia al momento de gestionar un paso fronterizo clave para la economía regional. «Nuestra solución es clara, transparente y eficiente. Ahora, si el gobierno nacional decide promover trabas y burocracia para entorpecer el tránsito, será una cuestión que la ciudadanía deberá juzgar. Vinieron a resolver problemas comunes y, en este caso, están sosteniendo argumentos que no son sólidos y que solo logran entorpecer el libre funcionamiento del Paso Pehuenche», opinó al respecto.
Seguimiento en la agenda nacional
Las gestiones ya han sido formalizadas ante las carteras correspondientes en Buenos Aires, y desde la Legislatura provincial aseguran que no soltarán el tema. «El pasado viernes elevamos las notas al Ministerio del Interior y a las áreas coordinadoras de pasos fronterizos, Migraciones y ARCA. Estaremos haciendo el seguimiento permanente. Para nosotros, el libre funcionamiento del Paso Pehuenche es una prioridad de agenda», enfatizó Fugazzotto.
«No vamos a permitir que se siga fragmentando el territorio mendocino por una cuestión administrativa que tiene soluciones técnicas al alcance de la mano», aseveró de forma categórica al cierre de la entrevista.







