El sismo de 6.4 grados en la escala Richter que sacudió San Juan fue registrado en las cámaras familiares de Sergio y Andrea Catalá, una pareja que junto a sus hijos corrieron a resguardarse apenas sintieron el temblor.
Si bien están acostumbrados a los sismos, no suelen ser de tal magnitud. Entre gritos y llantos corrieron a refugiarse bajo el umbral de la puerta, lugar recomendado por los especialistas para evitar golpes.
Lo que se ve en el video corresponde al pico máximo del temblor, cuando “nos paramos y nos pusimos a rezar. Fue muy feo, todo se movía. Luego hubo muchas réplicas”, explicó.
“Vivimos en un edificio, no tenemos un jardín para acampar. Íbamos a tener que quedarnos en la calle”, aclaró Catalá, cuya propiedad no sufrió daños ya que está construido con una barrera antisísmica.
Al temor por la situación, se sumó el colapso de las líneas telefónicas y un silencio atroz en la ciudad: “No se sentían ni los grillos, era un silencio total, terrorífico”, concluyó en la entrevista.
Fuente: La Mañana de Neuquén







