La noticia del cierre de Adamo Video, uno de los comercios emblemáticos de San Rafael, ha repercutido en la comunidad local. Ubicado en la esquina de Chile y Pellegrini, este negocio se ha convertido en un punto de referencia durante casi 49 años. Walter Adamo, uno de los propietarios, explicó los motivos detrás de esta decisión y recordó la historia de este conocido comercio.
“Sí, realmente es así, fue una cosa que se venía estudiando, pero la decisión la tuvimos que tomar en forma rápida para poder hacerlo, porque si no seguís dando vueltas y vueltas y no lo haces nunca”, afirmó Walter a Diario San Rafael y FM Vos 94.5. La mezcla de emociones es evidente en sus palabras, reflejando la complejidad de cerrar un negocio tan arraigado en la comunidad.
Sobre el cierre definitivo, Walter explicó que “cada cosa va atada a la otra, pero en realidad son muchos años, ya casi 49 años en fotografía, hemos pasado por muchas crisis y esta no sería más que otra crisis más”. Aunque reconoció que la situación económica del país influyó, enfatizó que “ya tenemos unos añitos encima y, en realidad, lo que hemos querido es descansar un poco”. Esta decisión, aunque dolorosa, también abre la posibilidad de un merecido descanso tras décadas de dedicación y esfuerzo.
La historia de Adamo Video está llena de anécdotas que han marcado a generaciones de sanrafaelinos. “Nosotros desde muy chicos empezamos a trabajar con mi padre que tenía empresa de banquete allá en el año 63 en el ex salón La Colina, en la calle Mitre. Después nos vinimos a 25 de Mayo en el 65 y de ahí hasta el 2008 estuvimos con la empresa de banquete. La fotografía la iniciamos en el año 1976, en el 84 tuvimos videoclub hasta el 89 y la fotografía siempre trayéndola con nosotros todos estos años. En el año 92 abrimos el negocio en la esquina de Chile y Pellegrini hasta hoy. Así sería la historia rápidamente contada”, relató Walter, mostrando el largo recorrido y evolución del negocio familiar.
A lo largo de los años, Adamo Video se destacó no solo por la calidad de sus productos, sino también por su capacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos y del mercado. “Siempre hemos tratado de estar con lo último”, comentó Walter, destacando el compromiso del negocio con la innovación y el servicio al cliente. Este enfoque les permitió mantenerse relevantes y apreciados en una industria en constante evolución.
Sin embargo, el cierre de Adamo Video no significa el fin de la actividad para los hermanos Adamo. “Vamos a seguir con actividades, pero algo más light como para entretenernos”, explicó Walter. La idea es continuar activos, pero de una manera menos demandante, permitiéndoles disfrutar más tiempo en familia y dedicarse a proyectos personales.

El cierre definitivo del comercio está programado para el 31 de julio, aunque extenderán el proceso durante el mes de agosto para realizar una liquidación total de los productos restantes. “Ayer ya fue una sorpresa, hemos trabajado muchísimo y vamos a tratar de terminar con todo lo que tenemos para que no nos quede nada, liquidamos con muy buenos precios para que la gente pueda adquirir el producto y nosotros entregarlo”, señaló Walter. Los descuentos oscilarán entre el 50% y el 70%, una oportunidad para que los clientes puedan aprovechar antes del adiós definitivo.
Reflexionando sobre la decisión, Walter comparó el cierre del negocio con el fin de una relación matrimonial: “No es fácil, esto es como las parejas de marido y mujer, siempre hay uno que toma la decisión. Este fue mi hermano, el que más firme estuvo en la decisión y esto lo iniciamos juntos, dijimos, y lo terminamos juntos, así que es como si fuera un matrimonio”. A pesar de la tristeza que implica el cierre, los hermanos Adamo mantienen una actitud positiva y agradecida hacia la comunidad que los apoyó durante todos estos años.
“Realmente agradecemos a todos los que confiaron en nosotros, ya sean eventos, en todos los trabajos que hemos realizado durante estos años, porque hemos tenido mucho apoyo de la gente”, expresó Walter, subrayando el papel fundamental que han jugado sus clientes en el éxito y la longevidad del negocio. Esta relación cercana y de confianza es uno de los legados más valiosos que deja Adamo Video en San Rafael.
El cierre de Adamo Video marca el fin de una era en la ciudad, pero también abre la puerta a nuevas oportunidades y aventuras para los hermanos Adamo. Su historia es un testimonio de perseverancia, innovación y compromiso con la comunidad, valores que seguramente continuarán guiando sus pasos en el futuro.







