En el marco de un programa del INTA, integrantes del grupo “Frutos secos zona sur” se reunieron en una finca sanrafaelina para capacitarse sobre diferentes aspectos ligados a la producción de frutos secos. Sobre ello brindó algunos detalles mediante FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, el ingeniero agrónomo Claudio Giardina. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), cuenta con el programa “Cambio Rural”, herramienta mediante la que busca nuclear grupos de productores interesados por un explotación agrícola en común. “En este caso hablamos de una actividad, como es la producción de frutos secos, ya que en nuestra zona sur se ha incrementado mucho el cultivo, viene desde hace casi 20 años, que la impulsó el nogal, pero en los últimos años la incorporación del pistacho como fruto seco, ha dado una impronta interesante, hay mucha inversión en la zona, mucho productor interesado, y por supuesto que la institución tiene que acompañar con asesoramiento, con trabajos a campo, con dinámicas, y la idea era tratar de apoyar al productor en esta inversión que ha hecho, apostándole a cultivos que tienen en cierta manera una rentabilidad que tal vez otros no presentan, por supuesto, con altibajos, pero todos nucleados en la temática”, dijo Giardina. En cuanto al contenido de la capacitación, recordó que la misma estuvo vinculada a la posibilidad y exigencia de tomar aforos. “La idea de eso es saber cuánta agua está recibiendo el productor, y con esa agua, planificar qué hacer. Estos frutos secos, en realidad, tienen distintos requerimientos de agua durante la temporada. El nogal es uno de los cultivos que más exige agua (tanto en calidad como en cantidad), y en el otro extremo está el pistacho que necesita mucha menos cantidad por temporada”, señaló Giardina y agregó que “a todos hay que regarlos bien, es decir, hay que ser bien precisos con el agua, ser oportunos porque muchas veces un mal riego provoca por exceso o por defecto, algún problema en la planta, y el primer paso para cualquier regante es conocer qué cantidad de agua le llega, entonces en realidad, este primer encuentro fue para conocer distintos aspectos de aforo, distintas técnicas de aforo, ya que para aforar un canal hay técnicas muy sencillas y económicas, aunque tal vez no tan precisas”. Conocer el aforo permite saber qué superficie se puede regar, qué lámina de agua se aplica, planificar si se puede hacer o no un reservorio, de qué tamaño puede hacerse. “Haciendo una puesta en común, había un productor que había planificado una represa de dimensiones exageradamente grandes, y se dio cuenta de que tal vez estaba gastando tiempo, espacio y dinero en hacer algo muy grande que en realidad no le hacía falta”, recordó Giardina.







