El INTA, a través de la Experimental Rama Caída, lleva adelante ensayos agronómicos sobre cebolla (Allium cepa L.) en el oasis sur de Mendoza, con el objetivo de evaluar materiales genéticos, manejo del cultivo y adaptación a las condiciones edafoclimáticas locales.
Estas pruebas buscan aportar información técnica confiable que permita a los productores tomar decisiones basadas en datos sobre rendimiento, calidad y comportamiento agronómico de distintas variedades bajo las condiciones propias del sur provincial.

En esta oportunidad, el trabajo se centra en la evaluación de materiales de días cortos e intermedios, analizando su adaptabilidad y respuesta al ambiente. Los estudios incluyen variables como desarrollo vegetativo, sanidad, tamaño y peso de bulbo, buscando identificar las alternativas más eficientes y sostenibles para el sistema hortícola regional.
El objetivo general del programa es optimizar la productividad y la sostenibilidad del sector hortícola, fortaleciendo la competitividad y promoviendo prácticas de manejo acordes al contexto agroecológico del territorio.

Los datos obtenidos son sistematizados y difundidos mediante informes técnicos, jornadas a campo y capacitaciones, como parte de las acciones continuas que impulsa el INTA junto a instituciones locales, municipales y provinciales para construir conocimiento colectivo y mejorar la resiliencia productiva del oasis sur.
“Estos ensayos permiten generar información de base que luego se traduce en recomendaciones concretas para los productores, orientadas a mejorar la eficiencia y la rentabilidad de los cultivos”, destacaron desde el equipo técnico.

Con cada experiencia, el INTA reafirma su compromiso con el desarrollo tecnológico, la innovación y el acompañamiento directo al sector productivo, potenciando la horticultura mendocina a partir del conocimiento local y la ciencia aplicada al territorio.
PRODUCCIÓN
En lo que respecta a la provincia, Maipú es el principal productor de cebollas con unas 1200 hectáreas seguido de Lavalle con unas 750 y San Martín con 416. Más atrás se ubican San Carlos con 290 y San Rafael con 230, cerrando así el “top 5” de los productores mendocinos.
En Mendoza se tiende a sembrar variedades de ciclo corto como tipo Torrentina y Valencianita en la zona norte de la provincia, y de ciclo largo tipo Valencianas. Para abastecer a la industria del deshidratado se realiza el cultivar Southport White Globe.




