Durante estos últimos días, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN) llevó adelante la primera etapa de ensayos de la liberación de mosquitos estériles de Aedes aegypti, para evitar la propagación de dengue.
Cabe destacar que el instituto ha venido trabajando en la validación de esta técnica en mosquitos, utilizando la infraestructura disponible y los conocimientos adquiridos durante años en el control a través de la esterilización de insectos, la misma que se utiliza para el control de la mosca del Mediterráneo en Mendoza.
En diálogo con FM Vos 94.5, la ingeniera Mónica López de ISCAMEN, explicó que se trata de una técnica biológica que propone la utilización de insectos esterilizados de la misma especie para controlar su propia población. Se apunta al control de plagas. «El ISCAMEN viene trabajando desde el 2019 con la adaptación de la cría del Aedes aegypti, el mosquito vector del dengue, entre otros virus. Se aplica la técnica del insecto estéril, que es la misma que instrumenta para combatir la mosca del Mediterráneo. Los primeros ensayos no han sido tan visibles porque se hacen dentro de los laboratorios de la institución. Luego, en esta etapa, se hicieron ensayos interactuando con los vecinos de Guaymallén y San Martín. Este proceso se llama liberación y recaptura, mediante el cual se va a evaluar la eficiencia del sistema y las trampas que estamos usando», expuso Mónica López al inicio de la nota. «Esto nos va a permitir saber en qué relación hay que liberar los machos estériles por cada silvestre que se encuentre y diversos parámetros que tenemos que ajustar para la técnica», amplió.

Asimismo, comentó cuáles son las expectativas generales que tienen para evitar finalmente la propagación de la plaga que ocasiona el dengue. «Inmediatamente estas liberaciones no van a causar una baja en la población, pero el macho estéril al copular con la hembra silvestre, genera que esta última deposite huevos que no son viables. Así es como se va cortando el ciclo. La idea es seguir avanzando y tal vez para el año que viene se pueda proceder a realizar liberaciones para bajar la población. El proceso está constituido por diferentes etapas. Venimos trabajando desde el 2019 y debemos seguir haciéndolo. Tenemos que adecuar las técnicas de laboratorio a una producción más eficiente y masiva en menor tiempo», aseguró López.
«Creo que para el 2025 podríamos a llegar a hacer más liberaciones. En Cuba se han hecho ensayos en donde se verificó la supresión a través de esta metodología. Lo mismo se hizo en Brasil y en unas islas pertenecientes a Estados Unidos», remarcó.
En sentido, contó cuáles han sido los resultados en los lugares en los que ya se aplicó una técnica similar. «Han logrado la supresión en un par de años. Siempre se baja la población del mosquito a niveles que no causan daño al ecosistema. No se eliminna de la faz de la tierra, se mitiga la plaga. Se usa una técnica ecológica», subrayó la ingeniera.

Asimismo, resumió cuáles son las etapas siguientes del proceso. «Ahora vamos a pasar a una escala intermedia, así que vamos a aumentar un poco la producción. En los últimos días se sumaron algunos sectores de Godoy Cruz. El objeto es optimizar parámetros de la Técnica del Insecto Estéril (TIE) y herramientas compatibles con el Manejo Integrado de plagas. Se proyecta una segunda etapa de ensayos extendida durante los meses de enero y febrero 2025», informó la ingeniera.
«En estas pruebas en total hemos liberado cerca de 38 mil mosquitos entre los tres departamentos, con un radio de trampa de 50, 100 y 150 metros. El ensayo abarca nueve cuadras en cada ensayo que hicimos en los barrios», detalló al final de la comunicación.







