El debate global sobre el futuro laboral se intensificó tras una fuerte advertencia lanzada por Richard Liu, fundador de la compañía JD.com. El empresario afirmó que la llegada masiva de la automatización a través de repartidores robots que transformará por completo las operaciones y planteles de la logística mundial. Esta predicción encendió las alarmas de empresas, sindicatos y gobiernos de diversos países debido al fuerte impacto laboral estructural que provocará la medida a corto plazo.
El plan de China para reemplazar 700.000 repartidores por robots que enciende las alarmas en el mundo
Según los cálculos presentados por la firma, la transición tecnológica podría afectar de manera directa a unos 700.000 puestos de trabajo que actualmente realizan repartidores humanos. La dirección de la empresa detalló que buena parte del personal actual ya no será necesario en las calles, debido a que las entregas de productos e insumos comerciales podrán ser efectuadas de forma autónoma por los brazos mecánicos y vehículos automatizados.
En la actualidad, el país asiático ya realiza experimentos avanzados mediante el uso de drones de reparto, sistemas de hardware especializados e inteligencia artificial en campus y áreas residenciales. Estas herramientas permiten realizar entregas continuas y reducir los costos operativos corporativos de manera drástica. Sin embargo, la implementación de estos sistemas automatizados genera una honda inquietud social por la falta de reconversión profesional de los trabajadores manuales de la calle.
Desafíos regulatorios y políticas de protección para los trabajadores tras el invento de robots
El avance de los sistemas automatizados en los depósitos y cadenas de suministro obliga a las autoridades a planificar nuevas políticas de formación y marcos regulatorios específicos. Sindicatos y gobiernos deberán negociar medidas urgentes que incluyan el reciclaje profesional de la mano de obra y subsidios temporales para amortiguar los efectos negativos del desempleo.
El gran reto global consistirá en diseñar transiciones justas para coordinar la llegada de la innovación tecnológica sin descuidar el costo humano. Así, la tecnología sigue reemplazando cada día más los movimientos humanos.
Fuente: La 100.







