Está de visita por San Rafael el Padre Mario Oscar Peralta Luna, (Santiago del Estero, Argentina, 30 de mayo de 1958) compositor, operador Socio-terapéutico. Licenciado en Ciencias de la Educación, Licenciado en Filosofía, músico y cantante católico. Lo entrevistamos, y esto le dijo a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael.
“Es la tercera vez que vengo a San Rafael, antes fue en enero de 2019, vacacionando, y luego otra vez más. En 1999 en ocasión del gran jubileo firmé un contrato con Sony y logramos visibilizar la música de la renovación carismática, que es muy dinámica e invita a la gente a alabar a Dios. He podido transitar ese camino por más de 22 años y he estado por toda Latinoamérica, Estados Unidos, y Europa con esta gran bendición de predicar el Evangelio con música. El hecho de firmar un contrato con Sony fue obra de la providencia; un productor de la empresa me escuchó cantar delante de un grupo de gente y me propuso grabar. Yo no soy cantante ni músico, y estudié mucho la propuesta porque significaba una exposición de mi persona y mi sacerdocio. La compañía me respetó muchísimo y fue la que me hizo conocer en Latinoamérica; yo aproveché la oportunidad para evangelizar. Gracias a Dios me siguen invitando de muchos lados, por lo que la respuesta de la gente ha sido más que satisfactoria”.
El Padre Mario está incardinado en la diócesis de Chascomús y es Párroco de Nuestra Señora del Pilar de la localidad de Ranchos, un pueblito cercano a Chascomús. “Por lo tanto, organizo mis presentaciones de evangelización de acuerdo con mis posibilidades. Viajo al extranjero una o dos veces al año. Cuando estoy en la Argentina puedo salir un poquito más ya que mis hermanos curas me cubren y llego a lugares donde jamás pensé llegar. Me he encontrado con muchísimas realidades, tanto de los sacerdotes como de los fieles.
No se si porque estoy viejo, o por qué, pero me conmueve que valoren mis canciones y me hacen sentir como en mi casa, en todos lados. A san Rafael vine por el retiro de hombres de Emaús que se hizo el fin de semana pasado, estuvo el Padre Luis y otros sacerdotes que fueron a confesar y me quedé un par de días más porque San Rafael es hermoso y porque a veces por cuestiones de horario y pasajes, no siempre se consigue volver cuando uno quiere”.







