La discusión sobre la comercialización de carne de jabalí en Mendoza sumó un nuevo capítulo. Desde la Asociación Civil Mendoza de Actividad Cinegética (Acmac) reclamaron una mayor intervención de los organismos competentes para destrabar las condiciones sanitarias y logísticas que impiden desarrollar legalmente esta actividad en la provincia.
El presidente de la entidad, Luis Alberto Piazza, sostuvo que Mendoza tiene potencial para incorporar esta carne al mercado, pero advirtió que el principal obstáculo no es el interés de los consumidores, sino la falta de infraestructura para cumplir con la trazabilidad que exige la normativa sanitaria.
Reclaman frigoríficos móviles
Piazza explicó que el mayor inconveniente aparece desde el momento en que el animal es cazado hasta que puede ingresar a la cadena de frío.
“Lo que complica es la trazabilidad. Generalmente el jabalí se caza durante la noche y pasa un tiempo hasta que puede refrigerarse. Una solución es utilizar frigoríficos móviles instalados en tráileres o contenedores, como ocurre en otras provincias”, señaló.
Según indicó, ese sistema ya funciona en el Parque Nacional El Palmar, en Entre Ríos, donde cuenta con autorización del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Sin embargo, aseguró que esa alternativa nunca prosperó en Mendoza.
“En Mendoza, Senasa no quiso avanzar con la habilitación de frigoríficos móviles. En la actualidad tampoco tenemos frigoríficos preparados para distintas especies”, afirmó.
La propuesta: donar más de dos toneladas
Uno de los anuncios más llamativos realizados por el dirigente cinegético fue la posibilidad de destinar carne de jabalí a fines sociales.
“Podemos donar 2.300 kilos de carne de jabalí por mes a comedores”, aseguró Piazza.
De acuerdo con sus cálculos, esa cantidad equivale aproximadamente a 15 jabalíes por mes, siempre que exista un sistema de faena habilitado y controles sanitarios adecuados.
Las propiedades nutricionales
Desde Acmac también remarcaron que se trata de una carne con importantes cualidades nutricionales.
Piazza aseguró que el jabalí posee un bajo contenido graso y que representa una alternativa más saludable que otras carnes de consumo habitual.
Además, datos nutricionales difundidos por especialistas indican que contiene 22 gramos de proteínas cada 100 gramos, apenas 2,8 gramos de grasa, bajo nivel de colesterol y un importante aporte de hierro y vitaminas del complejo B.
En Argentina, además de cortes frescos, la carne de jabalí se comercializa principalmente en productos elaborados como escabeches, salames, jamones, patés y carnes ahumadas.
El Gobierno confirmó que analiza cambios
Desde el Ejecutivo provincial reconocieron que existe interés en avanzar con modificaciones normativas. El ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, confirmó que la Provincia trabaja en una reforma de las reglamentaciones para permitir el desarrollo de esta actividad.
“Estamos interesados en reformar las reglamentaciones para que se pueda hacer. Creo que sí se pueden criar esos animales. Habrá que pasar el filtro ambiental y el análisis de los sectores ecologistas”, manifestó.
Por su parte, desde el Ministerio de Salud de Mendoza aclararon que la carne de jabalí ya forma parte del Código Alimentario Argentino, aunque insistieron en que cualquier producto destinado al consumo debe atravesar los controles bromatológicos correspondientes.
Las autoridades sanitarias recomendaron verificar siempre el origen de la carne y realizar los análisis necesarios para garantizar su inocuidad antes de su comercialización.
La situación con Senasa
El Senasa reforzó durante 2024 las medidas para prevenir la triquinosis al actualizar el Plan Nacional de Prevención y Control de la enfermedad mediante la Resolución 1035/2024. La disposición incorpora nuevos procedimientos para la detección del parásito y exige que toda carne proveniente de faenas caseras o artesanales sea sometida al análisis de Digestión Artificial antes de ser destinada al consumo.
Además, el organismo advirtió que la triquinosis puede transmitirse a las personas al ingerir carne de cerdo o de animales silvestres, como el jabalí, que no haya sido correctamente cocida o analizada.
Desde este medio hicieron las consultas correspondiente sobre la iniciativa de poder comercializar y consumir este tipo de carne y no se recibieron respuestas formales.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/el-reclamo-que-reabrio-la-discusion-por-la-venta-de-la-carne-de-jabali-en-mendoza/



