Los números de la sequía que afecta a toda la Argentina no son ajenos a Mendoza ni tampoco a San Rafael. En este marco, los números del Río Diamante son preocupantes y es el cauce que menos caudal de ingreso a los diques registra en la provincia.
Se trata de una situación que afecta severamente a los productores agrícolas que ven disminuida la disponibilidad de agua para sus cultivos.
El fenómeno de crisis hídrica que afecta a Mendoza hace más de una década ha generado un combo con la Corriente de la Niña, en una situación que perjudica a gran parte de la Argentina.
Los números que se registran en la cuenca del Río Diamante marcan que solo están ingresando al sistema 17 metros cúbicos por segundo, lo que dista bastante de la media histórica de la fecha que es de 52 metros cúbicos por segundo.
De esta manera, el Diamante trae apenas el 34% de su caudal histórico lo que lo convierte en el de menor caudal en la provincia junto al Río Grande que está apenas al 28% con 35 metros cúbicos por segundo y una media anual histórica de 125.
Incluso el Diamante se encuentra por debajo de lo pronosticado. Es que Irrigación había previsto un caudal de 20,2%, un 14% más de lo que está trayendo el cauce en la actualidad.
Con la temporada 2021/22 la actual es la peor temporada desde el 2005 a la fecha, algo que marca una tendencia preocupante, más teniendo en cuenta que se mantiene una erogación de 31 metros cúbicos por segundo y los diques (Agua del Toro y Los Reyunos) tienen un promedio de embalse que llega a solo el 49% de su capacidad.







