“Con sus llaves del reino, el norte es el que ordena. Pero aquí abajo, abajo, el hambre disponible recurre al fruto amargo de lo que otros deciden, mientras el tiempo pasa y pasan los desfiles y se hacen otras cosas que el norte no prohíbe, con su esperanza dura el sur también existe”… (El sur también existe –fragmento-. Mario Benedetti)
El casi único anuncio con el sur provincial como protagonista que, ayer, hizo el gobernador Alfredo Cornejo en el discurso de apertura de un nuevo año legislativo fue el de confirmar que los 1024 millones de dólares que Mendoza ya ha cobrado casi completamente de la Nación y que iban a ser destinados a la presa Portezuelo del Viento en Malargüe no serán destinados exclusivamente a nuestra zona ni a obras hídricas de generación de energía.
El proyecto de ley que próximamente enviará a la Legislatura el Ejecutivo en ese sentido será el broche final a la intención ya declarada explícita y reiteradamente por el propio Cornejo de disponer de esos fondos sin el sur como protagonista.
Frente a esto, ¿tendrá algo para decir y hacer en concreto la Cámara de Comercio local, principal impulsora de la demanda contra la promoción industrial que concluyó con la indemnización de los célebres 1024 millones? ¿O acaso permanecerá en la actitud de los últimos meses, catalogada desde la entidad como de expectante pero que a esta altura ya se parece más a la tibieza y a la resignación?
¿Reclamarán como deben, por mandato de sus electores, los legisladores del sur? ¿Se animarán los que responden al mismo partido del gobernador (legisladores e intendente sureños) a hacerle frente al omnipotente mandatario?
Históricamente, San Rafael, Alvear y Malargüe se han sentido perjudicados por el desigual reparto del desarrollo de parte de los dirigentes provinciales, que en general muestran una particular predilección por lo que pasa del río Mendoza hacia el norte. ¿Será este un nuevo capítulo de esa lógica o comenzaremos a luchar seriamente por probar que el sur también existe?




