El embajador palestino en La Paz, Mahmoud Elalwani, valoró la decisión que tomó Bolivia de romper relaciones diplomáticas con Israel debido a su ofensiva en Gaza.
«Bolivia ha sido un país (de) vanguardia, es el primer país que ha tomado una decisión correcta: que esta ocupación ilegal israelí al pueblo palestino debe ser castigada», dijo el diplomático diálogo con el canal estatal Bolivia TV.
Elalwani calificó a Bolivia de «valiente» y reveló que su iniciativa llevó a que otros países, como Colombia y Chile en América Latina, se contactaran con sus embajadores en Tel Aviv.
Por su parte, en Medio Oriente se dio la retirada del embajador de Jordania de Israel y la ruptura de relaciones anunciada este jueves por Bahréin.
El diplomático denunció que «Israel lo que pretende es borrar al pueblo palestino del mapa para mantener tal como se ha hecho el colonialismo aquí en América Latina contra la población indígena, liquidar a la población para quedarse con su territorio y su riqueza».
Bolivia anunció anteayer la ruptura de las relaciones diplomáticas con Israel «en repudio y condena a la agresiva y desproporcionada ofensiva militar israelí que se realiza en la Franja de Gaza».
La decisión se tomó luego de que las fuerzas israelíes bombardearon el campo de refugiados palestinos en Jabaliya, en el norte de la Franja de Gaza, que dejó cientos de muertos.
El vocero del Ministerio de Exteriores israelí, Lior Haiat, exigió a Colombia y Chile que «apoyen el derecho de un país democrático a proteger a sus ciudadanos» y los amenazó con que «no se alineen con Venezuela e Irán», países a los que acusó de «apoyar el terrorismo de Hamas».
El 7 de octubre, Hamas lanzó miles de cohetes desde la Franja de Gaza en un ataque sin precedentes y realizó una incursión armada en las zonas fronterizas del sur de Israel que dejaron un saldo de 1.400 muertos y la toma de más de 200 rehenes.
Las tropas israelíes iniciaron la operación Espadas de Hierro contra la población gazatí con bombardeos aéreos masivos sobre Gaza y la noche del 25 al 26 de octubre comenzaron una campaña terrestre.
El Gobierno israelí impuso además un bloqueo total al enclave palestino cortando el suministro eléctrico y la entrada de alimentos, agua y combustible.
El Ministerio de Salud gazatí denunció que hasta la fecha Israel asesinó a más de 9.000 palestinos, de los cuales casi la mitad son niños y niñas.







