En medio de una fuerte tensión, que incluyó incidentes entre quienes pretendían usurpar terrenos fiscales en calle Aristóbulo del Valle y Larrea y policías y gendarmes que tenían la orden de impedirlo, quedaron sin efecto las intenciones de unas cuarenta familias, en su mayoría mujeres y niños, que el viernes habían desembarcado con el objetivo de tomar terrenos para habitarlos.
Después de una tarde-noche agitada y una madrugada en el que el predio estuvo fuertemente custodiada, en la mañana de ayer los usurpadores debieron retirarse, luego de una reunión con autoridades policiales y también la directora de Desarrollo Social del Municipio, Mariela Langa, quien intervino para evitar desmanes y tratar de buscar una solución al problema.
Si bien el municipio no tiene jurisdicción en el lugar que pretendió ser tomado, desde Desarrollo Social evaluarán qué herramientas hay disponibles para menguar la actitud de quienes pretendían conformar un asentamiento en donde antes se encontraban las vías del ferrocarril.
El diálogo en algunos momentos se vio interrumpido por la actitud de los “okupas” y la reacción de los uniformados, quienes ayer detuvieron a un hombre que – a modo de protesta – pretendió iniciar fuego con malezas. El accionar policial generó rispidez entre quienes quisieron oponerse a la aprehensión.
Mientras se buscaba poner orden a la situación, vecinos de la zona se mantuvieron muy preocupados y sin salir de sus casas por temor a represalias, pero exigiendo a gritos que las autoridades apelen a todas las herramientas posibles para evitar que la toma no avance.







