La Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) presentó en el XXV Encuentro Nacional de Cámaras de Comercio Exterior en Villa María, Córdoba, realizado el 7 y 8 de junio pasados, un informe referido a la compleja situación del sistema de control aduanero en el paso Cristo Redentor. Desde Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael entrevistamos por este tema al Licenciado en Economía Walter Carvalho, gerente de la UCIM.
“Lo presentamos en oportunidad de una invitación que recibimos de la Cámara Argentina de Comercio, que son quienes han organizado estos encuentros itinerantes en el país; en esta oportunidad se desarrolló en Villa María, Córdoba, el siete y ocho de junio. El informe que presentamos se refiere a un tema que venimos siguiendo hace tiempo y que hemos abordado juntamente con la gente de la Asociación de Propietarios de Camiones (APROCAM), que son quienes tienen la información precisa, ya que uno de los funcionarios de esa entidad reside en la zona del paso fronterizo. También aportó lo suyo el presidente de APROCAM desde el punto de vista gremial empresario del transporte. Estos datos los contrastamos con un trabajo muy importante que realizó a Universidad Nacional de Cuyo a través de la Facultad de Ciencia Económicas y con la intervención de la cátedra de logística. Ellos realizaron un análisis extenso de la problemática de todo el paso fronterizo. Nosotros como cámara aportamos en la parte de transporte de cargas, que es la actividad productiva del sector privado que queremos hacer visible. En el informe hemos planteado básicamente que esta situación es algo que viene desde hace mucho tiempo. En Uspallata está el área de control integrado general para cargas y es donde confluyen una serie de organismos nacionales de control, como por ejemplo Aduanas de Argentina, Gendarmería, o Inmigraciones, y lo mismo sucede desde el lado chileno. Además, está SENASA efectuando los controles de carga de la mercadería que llegan desde diferentes lugares del país, para realizar los controles aduaneros y migratorios y poder pasar a Chile. Lo mismo sucede con la mercadería que viene desde el vecino país. Es un área de control unificado en el sentido de que es el único lugar donde se realizan los controles de carga, tanto para entrada como salida de camiones”.
“Lo que percibimos allí, y hemos ya expresado antes en otros documentos, es una falta de coordinación total de los organismos. No hay una autoridad que realmente regule la coordinación y que esos organismos funcionen eficientemente, con lo cual se generan demoras que son muy importantes y generan grandes sobrecostos al transporte que terminan encareciendo por demás las exportaciones de la Argentina”. Toda esta situación concluyó hace un tiempo con la renuncia del titular del Sistema Integrado Cristo Redentor, quien en su carta de renuncia expresó que se iba porque no se sentía respaldado. Al respecto Carvalho agregó que “Nosotros coincidimos en un pequeño párrafo de la carta de renuncia, que expresa justamente que hay una cierta anarquía en la organización de esta área de control integrado; es un complejo muy grande que además tiene deficiencias de tipo estructural. Esta debería ser una aduana modelo con características de funcionamiento de una aduana privada. La cuestión de fondo es que se generan sobrecostos que encarecen mucho el trasporte. Somos una provincia mediterránea y tenemos los puertos del pacífico a 350 o 400 kilómetros y como piso en una situación normal, siempre y cuando esté todo bien, debería haber demoras de entre 24 hs. y 48 hs. Sin embargo, hemos tenido situación de demora de entre cuatro y cinco días para poder hacer ese recorrido. Además, hay criterios que se pueden aplicar para mejorar la eficiencia aun cuando hay mal tiempo. Debería haber un control estricto sobre los tramos donde circulan los camiones, y en caso del mal tiempo circular igual con las previsiones de caso. Hay otros países que están haciendo esto y disminuyen el impacto del clima en los tiempos. Hay mucho por hacer”.







