Las complicaciones que tiene la presente vendimia, por las heladas y el granizo, hacen que el sector primario pida una recomposición del valor de la uva, y se suma además que hay una caída de consumo que preocupa. Desde Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael entrevistamos a Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola y Director Ejecutivo del Fondo Vitivinícola de Mendoza, para pedirle una descripción de la problemática de la industria. “Las razones son multicausales y han causado una tormenta perfecta, porque evidentemente tenemos un tema tendencial que todos estamos viendo, y es la disminución del viñedo tradicional al que estamos acostumbrados a ver. Hay una pequeña reducción de la superficie pero con menos productores. Esta tendencia a la disminución, sobre todo en variedades blancas según lo que vemos en los informes del INV, se debe claramente a la falta de rentabilidad que ha tenido el sector, y quizás la falta de políticas del sector industrial para generar condiciones que no sean montañas rusas en los precios, muchas veces influenciados por la situación económica del país, que han obligado a los gerentes financieros de las bodegas a optar por activos financieros y por stocks de vinos. Esto ha implicado que el productor se haga cargo de las bajas de precios que implican los sobre stocks. Estamos en el límite y no sabemos cuánto daño ha hecho la helada porque eso se mide cuando están los kilos en las bodegas. Por lo tanto, se genera un cuadro de incertidumbre en el tema precios donde evidentemente hay dos factores, por un lado, el productor que empieza a ver que hay una escasez, y la propia demanda de las empresas que al tener poco stock salen a comprar para asegurarse el año. Pero al final de todo esto está el consumidor, y todo tiene un límite real: a mayor precio, menos consumo. Los números que dan los despachos son en definitiva asientos contables del stock, y en 2022 se despacharon para consumo casi las mismas cantidades que en 2021. Es en los últimos dos meses donde se comienzan a trasladar los precios y el consumo cae fuertemente. O sea que estamos viendo una situación en la que la mirada sobre el año no fue mala, pero cuando vemos la tendencia sí es para preocuparse porque nos damos cuenta de que es un problema de precios”.
Otra realidad de la industria sería que el vino está dentro del programa de Precios Justos, pero al respecto Villanueva manifiesta que “dentro del programa de Precios Justos hay una o dos empresas, pero hay un consumidor real que esta fuera del programa. Cuando de analizan las condiciones macroeconómicas que está soportando el sector, al sacar la cuenta sumando mosto, uva en fresco, vino a granel, más los despachos al exterior, nos damos cuenta de que este último punto significa casi un 40% y con un dólar tan atrasado y las retenciones, el sector comienza a hacer agua por todos lados y cuando se suman todos los factores, influyen mucho. Es un asunto muy complejo porque además tenemos la inflación, y tasas de interés acordes a esta. Con estas condiciones las economías regionales comienzan a hacer agua, y no hay forma. En la pampa húmeda trabajan de otra manera, tienen comoditis, regulan stocks y cuando necesitan dólares sacan el producto. Toda su producción es exportable; pero no es el caso de las economías regionales y no hubo ninguna medida para ellas. En resumen, con una economía tan pesada y una cosecha con tanta incertidumbre, a la que se sumó también el tema de granizo y heladas que inciden en los números. El problema es siempre el mismo, hay un punto de equilibrio donde va a ver menos consumo, se aumentarán los stocks y se encontrará un nuevo punto de equilibrio. Pero tenemos un proceso macroeconómico tan complejo, sin financiación, sin dólares, alta inflación, consumo en caída, que se hace muy difícil. El gobierno provincial no hará magia, podrá ayudar a financiar algunas cosas, pero la macroeconomía es muy fuerte y no hay ninguna variable que juegue a favor”.
Por último, Sergio Villanueva se refirió al tema retenciones a las exportaciones de vinos. “Ya lo hemos reclamado en diversas oportunidades y no entendemos porque no se bajan o quitan, porque el costo fiscal que tiene es muy bajo con relación a las grandes exportaciones”.







