En la hermosa región de San Rafael, donde la naturaleza regala paisajes deslumbrantes, la creciente afluencia de turistas plantea desafíos ambientales preocupantes. Miradores que una vez ofrecieron una visión prístina ahora se ven afectados por la falta de comodidades y la negligencia de algunos visitantes. “Observan, admiran el paisaje, pero también utilizan las zonas como baño, por ejemplo, y dejan basura porque la basura normalmente no es biodegradable”, explica Jennifer Ibarra, veterinaria y Presidenta de la Fundación Cullunche a Diario San Rafael y a FM Vos 94.5. En sus declaraciones, Ibarra destacó los problemas emergentes en San Rafael, subrayando la necesidad de abordar el tema de manera proactiva de parte del estado provincial y municipal, y llamando también a una actitud de responsabilidad de los prestadores turísticos para que inviertan. El potencial turístico de San Rafael es innegable, pero la falta de infraestructuras y regulaciones efectivas plantea riesgos para la belleza natural de la región. “Es alucinante San Rafael, el potencial que tiene”, comentó Ibarra, señalando la importancia de actuar antes de que la situación empeore. Uno de los aspectos críticos es la falta de medidas de seguridad en lugares emblemáticos como el Mirador del Submarino en Valle Grande, donde la proximidad a cóndores y la ausencia de barandas pueden resultar peligrosas, además que los prestadores paran allí para que los turistas saquen fotos, y estos utilizan las proximidades como baño, lo que termina contaminando el ecosistema y afectando directamente la fauna. Ibarra propone la implementación de custodios y regulaciones más estrictas para preservar tanto la seguridad de los visitantes como la de la fauna local. “Me preocupa que el Estado no se haya puesto las pilas en ese sentido, de dar comodidades, de poner un custodio que cuide que nadie moleste a los animales”, expresó Ibarra. Además, destacó la importancia de concientizar a los turistas sobre prácticas respetuosas con la naturaleza y sugiere la posibilidad de incorporar el lugar a la red de santuarios de cóndores de la provincia. En cuanto a la conservación, Ibarra propone la presencia de grupos sanitarios y guardaparques, así como medidas para controlar el comportamiento de los visitantes. “Pueden tener guardaparques, guardafauna, guardas ambientales, pueden tener un cuerpo de inspectores ad-honorem”, sugirió, destacando la necesidad de una decisión política y el consenso de la población. En sus palabras también abordó la preocupante realidad de la caza furtiva, evidenciada por el reciente caso de un cóndor abatido con perdigones. Ibarra instó a la comunidad a denunciar actividades ilegales y subrayó la importancia de la conciencia ciudadana en la protección de la fauna local. En conclusión, Jennifer Ibarra destacó la urgencia de abordar estos problemas para preservar la belleza natural de San Rafael y asegurar un turismo sostenible. “Creo que nos merecemos un espacio para disfrutar turísticamente en condiciones”, concluyó como un llamado a la acción para proteger este regalo de la naturaleza.







