Como informó nuestro diario, las bajas temperaturas que se hicieron sentir en las últimas semanas causaron problemas serios en algunas escuelas sanrafaelinas, que ante la falta de gas, tuvieron que suspender las clases presenciales. Sobre este tema habló con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael, el arquitecto Raúl Navarro, coordinador de Infraestructura Escolar en la zona sur.
Esta problemática se da especialmente en distritos, ya que allí mantienen el servicio de gas a través de tubos o de zeppelín, que requieren recargas con antelación. “Esto se ha agravado por la falta del líquido que necesitamos, el gas licuado que se utiliza para cargar los zeppelines, y hemos tenido que ir ordenando a las escuelas que vayan suspendiendo, porque si nosotros continuamos consumiendo el gas que tienen algunas escuelas, se dañan los artefactos y en algunos casos tenemos que suspender las clases, porque sale más caro el mantenimiento de poner de nuevo el servicio en las escuelas, como el caso de la escuela Buttini que tuvimos que suspenderla en un 20% porque tiene equipos centrales, y esos equipos son muy sensibles a cualquier residuo que pueda tener el gas licuado que está dentro de los tanques”, explicó Navarro y agregó: “Con respecto al tema del pedido de las cargas, la mayoría de las escuelas han realizado las cargas con un 40%, que era lo que estaba estipulado por norma. Cuando queda el 40% se pide la recarga, e YPF tiene 14 días por contrato para restablecer el servicio de gas en los distintos establecimientos”. Independientemente del contrato, Navarro aclaró que siempre se pretende que la recarga se haga antes de ese tiempo. “Hemos tenido suspensiones que han llevado dos o tres días nada más; hemos aceitado bastante el mecanismo, como para que las escuelas puedan ir recuperando”, amplió.
Hay casos especiales que se han dado, como ampliaciones de establecimientos educativos, pero con la misma cantidad o tamaños de zeppelines. “Un caso concreto es la escuela Abbona, en el barrio El Sosneado, que tiene un tanque de 4 metros cúbicos, y una primaria, una secundaria y un jardín funcionando, entonces a los 28 días ese edificio hay que volverlo a recargar”, informó y añadió: “Se ha complicado el tema del volumen, la logística, los fríos, la falta del líquido. Hemos venido haciendo un trabajo de manera conjunta con la parte pedagógica, con Infraestructura, tratando que el servicio se mantuviera, hasta que por razones de fuerza mayor tuvimos que decirles que suspendiéramos porque si no, el daño iba a ser mayor”.
El funcionario resaltó que la solución a esto, sería que YPF tuviera más camiones para cubrir el servicio. “Nosotros cumplimos con la normativa; tenemos los edificios con los artefactos, tenemos los zeppelines, pero eso otro excede nuestro alcance”, lamentó y resaltó que como organismo estatal, ellos asumen la responsabilidad que les corresponde.
Más allá de todo esto, son cada vez más las escuelas que se pasan a gas natural, aunque es una tarea que implica grandes inversiones, tiempo de trabajo y obras de envergadura. “Un ‘plan B’ significa riesgo, ya que no podemos tener garrafas sueltas dentro de un edificio”, puntualizó.







