Rodrigo Munives, el hijo del jefe de la Policía, fue sancionado por diez días por convocar a una fiesta clandestina durante la pandemia.
Este viernes fue notificado por la Junta de Disciplina del Ministerio de Seguridad y tuvo que entregar su arma. La sanción implica que no trabajará y le descontarán ese periodo de su bono de sueldo.
El 13 de enero, junto al auxiliar Ariel Rodríguez invitó a una celebración a través de una transmisión en vivo en Facebook donde ambos se identificaban como policías y citaban a otras personas a «juntarse a chupar, bailar y pasarla bien».
En ese momento, en Mendoza sólo se permitían las reuniones sociales de hasta 250 personas bajo un estricto protocolo y habilitaciones. Debido a esto, la Inspección General de Seguridad (IGS) abrió un sumario contra ambos agentes.
Según detalló el titular de la IGS, Marcelo Puertas, se resolvió en un sumario abreviado donde se ratificó la sanción propuesta por este organismo.
Fuente: El Sol