“Es un alivio poder abrir, aunque no sea al 100%”, dijo Martin Munier, gerente de la discoteca Sacré, en el centro de París, a la agencia de noticias francesa AFP.
Sin embargo, la mayoría de los clubes nocturnos permanecerán cerrados, ya que frente a las estrictas condiciones muchos prefieren seguir cobrando las ayudas del Gobierno a la espera de saber cómo evolucionará la variante Delta.







