La Cámara del Comercio Automotor (CCA) informó que en el mes de junio se comercializaron en Argentina 123.882 vehículos usados, una baja de 7,62% comparado con igual mes de 2023 (134.099 unidades). Con relación al mes anterior (mayo 2024), la caída trepa al 17,93%
Según el reporte de la entidad, en los primeros seis meses del año se comercializaron 739.398 unidades, una baja del 7,34% en comparación con igual período de 2023 (797.930 unidades). En este período, las provincias que sufrieron la mayor baja fueron Formosa (24,67%), La Rioja (23,87%), Jujuy (22,48%) y Misiones (21,31%). En Mendoza la situación no es diferente. Las pocas operaciones que se concretan están limitadas a vehículos cuyo valor no supera los 10 millones de pesos.
«El sector no escapa a las reglas generales de la economía. Por eso, y comparando la actividad con otras que han tenido una caída mucho más abrupta como la venta de los autos cero kilómetros, podemos decir que nos encontramos en un declive que todavía se puede absorber y seguir para adelante. Digamos que en este primer semestre se sintieron las primeras medidas del gobierno nacional con una devaluación importante del peso. Este factor impactó directamente en los costos de toda la cadena productiva», dijo a FM Vos 94.5 Alejandro Lamas, secretario de la Cámara del Comercio Automotor.
«El reacomodamiento del mapa político y la pérdida del poder adquisitivo en general también influyen en el rubro. Todas estas variables contribuyen a que la gente tenga un poco más de precaución y analice más a la hora de consumir. En este escenario, muchos postergan la idea de cambiar el auto o comprarse uno», amplió.
Por otra parte, comentó cómo impacta la inestabilidad cambiaria sobre el sector. «En el primer trimestre de este año tuvimos una inflación en dólares de la más alta del mundo. Por eso, hay gente que compra una unidad y a los pocos meses lo venden equiparando su valor de a poco a un automóvil cero kilómetro. Existen personas que adquieren vehículos porque ven un negocio de inversión mucho más viable que el de tener ahorrado los dólares debajo del colchón. La distorsión puede ser llegar a ser total. Por ejemplo, en el 2013 por una cuestión de la brecha cambiaria salía más barato comprar un auto de fabricación alemana en Argentina que en el país de origen», citó Lamas.
Asimismo, se refirió al stock de las unidades nuevas y a los plazos de entrega. «En ese aspecto la situación se normalizó. Estamos ante un mercado mucho más racional con respecto al stock de las unidades. Por lo general hay disponibilidad de modelos y los plazos de entregas son relativamente cortos. No hay ningún tipo de inconvenientes en lo que refiere a las unidades de fabricación nacional o del Mercosur», aseguró.
En ese sentido, sostuvo que el sector se encuentra expectante ante la apertura de los créditos con una tasa de interés accesible para el comprador. «Muchas veces las automotrices subsidian las tasas a cero para poder colocar sus productos. Todo depende de los plazos y de los montos. Se financia hasta 10 millones de pesos en 12 cuotas. No hay que olvidarse de que el precio del automóvil nuevo lo imponen las terminales. En lo que respecta a los usados, las tasas rondan cerca del 38 %, especificó.
«Estamos hablando de un nivel de tasas de intereses que están en un piso mucho más acorde al bolsillo de los potenciales clientes. Esto a la larga va a hacer que el sector vuelva a dinamizarse. La financiación es muy importante para la actividad. En la medida en que la inflación se contenga, el segundo semestre del año podría ser mejor en cuanto a las ventas», destacó el secretario de la Cámara del Comercio Automotor.
Por último, expresó que sería valioso avanzar con una reducción impositiva que beneficie la actividad del sector. «La mitad del costo de una transferencia es recaudación de las arcas provinciales, porque se corresponde con impuestos de sellos. Eliminar ese impuesto o reducirlo es potestad de cada uno de los gobiernos provinciales. Lo ideal sería avanzar con una reforma impositiva de raíz, pero difícilmente los gobernadores quieran renunciar a esa caja. Hoy las transferencias son caras y la gente las posterga. De hecho, ya empezaron a aparecer publicaciones en Facebook que hay gente que vende los autos solo con cedula verde a la quinta parte del valor real de ese vehículo. Si el Estado pierda la potestad de control comienzan a pasar cosas como estas. Hay que adaptar la legislación a la idiosincrasia de cada Nación», cerró.







