La aparición de un brote de hantavirus vinculado a un crucero que partió desde Ushuaia volvió a poner en alerta a las autoridades sanitarias del país y derivó en una reunión entre las provincias y el Ministerio de Salud de la Nación para reforzar la vigilancia epidemiológica.
Aunque Mendoza quedó bajo observación debido a que dos de los pasajeros fallecidos habían transitado por la provincia antes de embarcar, desde la cartera sanitaria llevaron tranquilidad y aseguraron que actualmente “no existe un riesgo cierto” para la población mendocina.
La directora de Epidemiología de Mendoza, Andrea Falaschi, explicó que el encuentro nacional tuvo como objetivo coordinar información sobre el brote detectado en un crucero holandés que zarpó desde Ushuaia el 1 de abril rumbo a la Antártida y posteriormente hacia Europa.

“El virus Andes tiene, a diferencia de otros hantavirus, un porcentaje muy ínfimo de transmisión entre personas, pero ocurre en contextos de convivencia muy cercana”, explicó.
Las personas fallecidas atravesaron el Paso Internacional Cristo Redentor entre el 12 y el 16 de febrero, mientras que los síntomas comenzaron recién en abril.
Ante esto se reforzaron los controles y la vigilancia en hospitales y centros de salud para detectar rápidamente cuadros compatibles con la enfermedad, especialmente en personas con antecedentes de viaje a zonas endémicas.
EL RATÓN COLILARGO Y EL SUR MENDOCINO
Aunque Mendoza no registra circulación endémica de hantavirus, desde Salud reconocen que en la provincia existe presencia del “ratón colilargo”, el principal reservorio natural del virus.
“Tenemos el vector, que es un ratón silvestre de la zona cordillerana”, explicó Falaschi, quien pidió extremar cuidados especialmente en sectores del Sur provincial y de montaña como San Rafael, General Alvear y Malargüe.

Las recomendaciones están dirigidas principalmente a quienes realizan trekking, andinismo, campamentos o actividades recreativas en áreas cordilleranas y zonas vinculadas a la Patagonia.
“Hay que evitar el contacto con roedores y tener precaución en cuevas, refugios o lugares cerrados donde pueda haber excremento de ratones, porque las partículas contaminadas pueden aerosolizarse”, advirtió.







