La carrera automovilística de Gonzalo Antolín ha sido con un crecimiento notable y sobre todo muy rápido, desde su comienzo en el Turismo Pista junto a su hermano Matías, fue progresando y lo llevó a formar parte hoy en día del Turismo Nacional donde compite en la Clase 2.
A sus 25 años, Gonzalo la temporada pasada logró el subcampeonato en Clase 2 del Turismo Pista y ahora conduce un Renault Clío propiedad de Gabriel Rodríguez y la motorización de Esteban Pou, sumando toda la preparación que realiza Antolín Competición.
Debutando en el campeonato con un sexto lugar en febrero pasado, el piloto dialogó con Diario San Rafael comentando lo que fue este nuevo proceso: “El inicio en el Turismo Nacional es un sueño cumplido, me decías desde chico que iba a estar en una categoría muy importante a nivel nacional y lo veía muy lejano. Sinceramente fuimos muy de a poco, con mucho esfuerzo subimos escalón por escalón y el Turismo Pista fue muy importante para que hoy pueda estar en el Turismo Nacional”.
“En el Turismo Pista fue donde logramos dos campeonatos, en las estadísticas figura solo uno pero todos saben que fueron dos. Llegamos muy maduros para este año y en el momento justo, pudimos hacer dos carreras antes de que pase esto del coronavirus que fueron muy buenas, mejor la primera que la segunda; en el debut en Bahía Blanca hasta pudimos estar primeros un rato en la clasificación para quedar sexto en la final”, destacó el deportista.
De la diferencia que hay en ambas categorías, detalló: “No hay muchas cosas diferentes, el Turismo Nacional es una categoría muy similar a lo que yo venía corriendo y eso me llevó a adaptarme para tener este buen funcionamiento en estas dos carreras. La verdad que fue raro el principio que tuvimos, siempre con mi familia estuvimos involucrados a las carreras por lo que teníamos herramientas para afrontar el campeonato como lo era el aspecto económico pero este virus mundial nos cambios los planes, todo pasa por algo y hay que tener un aprendizaje de esto que se vive”.

Al referirse del freno de la actividad y cómo les afecta, recalcó: “En lo personal este parate me tomó muy de sorpresa y uno como piloto cuando planea el año quizás lo hace independientemente a lo que respecta al presupuesto y maneja variables que te pueden pasar, pero nunca en esta situación que vivimos. Es muy raro todo, pero lo tomo con responsabilidad al igual que toda mi familia tomando todas las prevenciones para aportar nuestro granito de arena que tenemos que hacer todos para que esto se solucione lo más rápido posible y así retomar el ritmo de vida normal”
“Luego de esto hay que comenzar todo desde cero es la realidad, al piloto le afecta sobre todo en la parte de ritmo y en lo económico ya que en lo personal había podido juntar el presupuesto, ahora me prepararé mentalmente para dar el año por perdido porque es una realidad ya que las empresas que apoyan esto van a quedar muy complicadas y ojalá que retome el automovilismo este año y analizar si puedo estar”, contó Gonzalo.
Agregando: “Obviamente en la parte física por más que uno entrene en su casa pierde ese ritmo de competencia que lo podes lograr e incorporar nuevamente cuando empecemos a correr, no es como el fútbol que se puede entrenar por ejemplo, lo que pasa arriba del auto pasa solo ahí”.
“Valoremos estar en casa porque por ahí uno cuando no tiene tiempo de nada quiere estar en la casa y ahora que estamos en casa queremos estar afuera es medio loco todo, pero en lo personal aprovecho estar en familia ya que no solemos estar mucho porque viajamos mucho, por lo que estamos disfrutando por ahí de otra parte de la vida”, puntualizó.
El talentoso piloto hizo un análisis de lo que ha sido su carrera hasta el momento: “Mi carrera automovilística a nivel nacional es rara, yo heredé todo porque mi hermano Matías comenzó en el Turismo Pista en el 2014 donde estuvo hasta el 2016 sufriéndolo bastante a lo que refiere presupuestariamente porque iba a algunas carreras y a otras no”.
“En el 2017 comencé a correr en ese Chevrolet Corsa, adquiriendo un auto que era para ganar. Ese año fue difícil porque era mi debut y sufrí un accidente muy grave en la 8ª fecha en Córdoba que complicó todo, el auto quedó dañado y yo estaba mal de salud, sin embargo volvimos en la última fecha y ganamos, lo que significó un envión anímico muy grande. De ahí en más fue muy bueno todo, arrancamos el 2018 ganando y pude consagrarme campeón”.
“El año pasado fue consagratorio totalmente, llevábamos el peso de tener el N°1 en la categoría y demostramos porqué habíamos salidos campeones el año anterior donde logramos el título. Después los comisarios nos sacaron el campeonato pero el año fue muy bueno, sobre todo en la maduración y así pegar el salto a la categoría más importante de Argentina”, finalizó el piloto local.







