Mientras en los comercios del rubro escasean los materiales y los precios han subido, la demanda se incrementó para refugiarse de la devaluación del peso y eso hizo que las obras privadas se hayan incrementado, siempre en el mercado informal.
Para Jorge Martínez Viña, presidente de la Específica de Construcción de la Cámara de Comercio de San Rafael, “el problema que hay en este momento en la construcción es serio, a pesar de una cierta reactivación en la parte privada. Hay mayor demanda porque mucha gente ha tomado a los materiales de construcción como moneda de ahorro y trata de deshacerse de sus pesos invirtiéndolos en materiales”.
Esta situación provocó mayor demanda en los corralones, al tiempo que las fábricas han restringido la producción y entregan cupos en cuentagotas, por lo que los comercios no disponen de esos materiales.
“La desesperación por comprar ha llevado a que los precios se están elevando, los materiales están bastante más caros que hace un par de meses”, dijo Martínez Viñas, que apuntó que los negocios del rubro por prudencia y lógica tienen que mantener una venta muy limitada.
Un caso particular es la actividad privada de poca envergadura, que “está moviéndose muy bien, hay muchas obras pequeñas en construcción, esto ha movilizado el mercado de mano de obra en negro, siguen mermando los registros de empleos registrados”.
Al programa de asistencia al salario, el ATP, lo calificó como “un alivio”, pero sentenció que “cada vez las condiciones son mayores para acceder y este probablemente sería el último que se pague”.







