El sur de Mendoza enfrentó una ardua batalla contra un incendio que ha puesto en alerta a brigadistas y autoridades. Desde el inicio del siniestro, el personal del Plan Provincial del Manejo del Fuego, junto a bomberos de la Policía de Malargüe, San Rafael y Defensa Civil del Municipio trabajaron incansablemente para contener las llamas.
“Durante el miércoles, debido a una situación imprevista, el fuego cruzó una de las picadas establecidas, extendiendo lo planificado desde el punto de vista operativo”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Diego Martí, coordinador del plan de Manejo del Fuego. Esta desviación obligó a los equipos a movilizar maquinaria a siete kilómetros para retomar el control en un área previamente trabajada. “Lograron contenerlo, pero fue un esfuerzo considerable”, añadió.
El trabajo de los brigadistas continuó durante la noche del miércoles. “La gente del Plan Provincial del Manejo del Fuego estuvo trabajando de forma continua con la dirección provincial. En horas de la mañana lograron contener el incendio”, informó Martí. Sin embargo, la situación sigue siendo precaria debido a las condiciones meteorológicas.
El viento tipo zonda, característico de la región, complicó las labores. “La premura era contener el fuego antes de hoy (por ayer jueves) debido a un viento oeste tipo zonda en la zona”, señaló Martí. Este tipo de viento puede avivar las llamas y dificultar el control del incendio. “Los brigadistas han confirmado la presencia de un viento oeste, tipo zonda. Están trabajando arduamente para evitar que las llamas se descontrolen”.
El avance del incendio fue notable. “El fuego comenzó unos 15 o 20 kilómetros al sur de la ruta de Malargüe con El Sosneado y avanzó mayormente hacia el norte”, detalló Martí. Aunque lograron contener el avance hacia el norte, las condiciones podían ser adversas. “El viento puede cambiar rápidamente la situación”, advirtió.
El Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado un cambio en el clima con probabilidad de lluvias para hoy en todo el sur de Mendoza, lo cual podría ayudar a mitigar definitivamente el incendio. “Esperamos que se produzcan precipitaciones en la zona para asegurar todo el trabajo realizado”, dijo Martí. Sin embargo, el frío intenso que ha prevalecido en la región presenta un desafío adicional. “La semana pasada, los combatientes trabajaban con 13 grados bajo cero. A pesar de la humedad y el frío, los combustibles en la zona, mayormente cortaderas, siguen siendo altamente inflamables”, explicó.
El ciclo vegetativo de las plantas también juega un papel crucial en la propagación del fuego. “Entramos en el proceso de receso vegetativo, y muchos aprovechan para quemar lo que está seco”, comentó Martí. Esta práctica, aunque común, puede desatar incendios difíciles de controlar.
La coordinación entre diferentes cuerpos de seguridad y bomberos ha sido fundamental para enfrentar este desafío. “El trabajo conjunto de personal del Plan Provincial del Manejo del Fuego, bomberos de la Policía de Malargüe, San Rafael y Defensa Civil del municipio de San Rafael ha sido esencial”, reconoció Martí. Sin esta colaboración, el control del incendio sería aún más complicado.
A medida que las autoridades locales esperan la llegada de las lluvias, la vigilancia y el esfuerzo continúan. “Estamos atentos a las condiciones meteorológicas y preparados para cualquier eventualidad”, concluyó Martí. La dedicación de los brigadistas y la coordinación entre las diferentes fuerzas de seguridad demuestran el compromiso para proteger las tierras y las comunidades del sur mendocino.







