Uno de los alimentos más consumidos por la población argentina registró un nuevo aumento en la provincia. La Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Mendoza (AIPA) fijó los nuevos precios, los cuales comenzaron a regir a partir de este jueves 13 de octubre. Se trata de un aumento del 10%, por lo que el kilo de pan ya se vende a 360 pesos.
Walter Tirapu, integrante de AIPA, explicó en FM Vos 94.5 los motivos de las subas en los panificados. «Las causas son principalmente el aumento que se viene acumulando en los insumos de mes a mes. Tratamos de sostenerlo lo más que se pudo, pero esta semana con el aumento de un 6% de la harina no quedó otra que trasladarlo a la lista de precios sugerida», afirmó Tirapu.
Luego, habló sobre el acuerdo que anunció el gobierno mediante la Secretaría de Comercio, y el precio fijado en las bolsas de harinas subsidiadas. «Desde que nació ese acuerdo sabíamos que estaba mal, ya que en Mendoza solamente llegó un molino con la harina subsidiada, y como consecuencia, solamente pudo abastecer a muy pocas panaderías. Ahora están viendo de instrumentar otro tipo de subsidio, el cual le llegaría directamente al panadero. Igualmente está todo muy verde, y parece estar lejana su implementación», explicó.
Por otra parte, brindó la lista actualizada de los precios. «El aumento fue del 10 %. De este modo el pan quedaría a un valor sugerido para la venta de 360 pesos por kilo, mientras que la docena de tortitas cuestan 590 pesos y la docena de facturas de comunes 870 pesos», detalló el integrante de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines de Mendoza.
Asimismo, indicó que este es el tercer incremento que se registra en el año. «Nosotros tratamos de trasladar estos aumentos cada tres o cuatro meses. Los primeros días, quizás se resienten las ventas, pero la gente entiende que es un producto más que registra una suba en sus precios, tal como pasa con los fideos, el arroz, el azúcar, la manteca, o cualquier mercadería de una góndola del supermercado. Nosotros sabemos que el pan es un bien muy sensible y de uso familiar, pero lamentablemente no queda exento de este escenario inflacionario que nos afecta a todos», argumentó.
«La gente va con la plata al mostrador y el que compraba 100 pesos sigue comprando lo mismo por ese valor. Si compraba 500 pesos de facturas o tortitas, continuará adquiriendo por la misma suma. En todas las crisis el consumo baja, por la simple razón de que los salarios nunca aumentan al ritmo de la inflación», reflexionó al finalizar la charla.







