La Asociación Olivícola de Mendoza es el centro de un análisis sobre el estado actual y futuro de la industria en la provincia. Dentro de ese marco, Mario Bustos Carra, gerente de la asociación, ofreció una visión experta sobre los desafíos y perspectivas del sector para Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
El análisis de Bustos Carra arrojó claridad sobre un panorama complejo y cambiante. Si bien la producción de este año muestra mejoras en comparación con el ciclo anterior, el retraso en la temporada de cosecha y la incertidumbre climática plantean desafíos significativos. “Este año viene atrasado por distintas circunstancias, toda de orden climático”, afirmó el gerente de la Asociación Olivícola de Mendoza.
El tema de los precios también ocupó un lugar destacado en la discusión. Bustos Carra reconoció que “los precios están un poquito elevados”, atribuyendo esta tendencia a factores como la escasez de aceitunas en Europa y las políticas económicas internas. Sin embargo, subrayó la necesidad de abordar la competitividad del sector en un contexto económico fluctuante.
En orden a otros inconvenientes de la cosecha, Bustos Carra destacó la importancia de abordar la disponibilidad de mano de obra en la industria olivícola. Según el directivo, “a pesar de la cantidad de mano de obra ociosa y los altos índices de pobreza en la región, encontrar trabajadores para la cosecha sigue siendo un desafío”.
Esta falta de mano de obra obrera afecta no solo a la industria olivícola, sino también a otros sectores agrícolas en la provincia.
En cuanto a la demanda y la exportación, Bustos Carra destacó la estabilidad relativa del mercado externo, a pesar de las fluctuaciones en los precios internos. “Para la exportación la incidencia no es tan importante”, señaló, destacando la demanda sostenida de productos olivícolas argentinos en el escenario internacional.
El gerente de la asociación también abordó el tema del consumo interno, señalando la brecha significativa entre Argentina y otros países productores de aceite de oliva. “Nosotros estamos muy, muy lejos, pero espantosamente lejos de los niveles promedio de consumo de aceite de oliva que hay”, comentó destacando la necesidad de promover una cultura del consumo de aceite de oliva en el país.
Por otro lado, Bustos Carra explicó la situación en España y Portugal: “Hay que ser muy cuidadoso, porque tanto España como Portugal están llevando a cabo una política de implantación de olivos fenomenal”. El directivo señaló que ambos países están reemplazando cultivos como almendros y pistachos con olivos, lo cual podría tener repercusiones en el mercado en unos años.
Según Bustos Carra, esto “va a repercutir dentro de cinco, seis o siete años, va a tener una repercusión en el mercado en donde va a haber mayor oferta”. Destacó también que el aumento de la oferta en el mercado podría resultar en una disminución de los precios. Esta situación plantea un desafío para la industria olivícola en Argentina, que deberá adaptarse a las tendencias globales y encontrar formas de mantener su competitividad en un mercado en evolución.
En términos de perspectivas futuras, hizo hincapié en la importancia de expandir la superficie de cultivo y adoptar prácticas más eficientes, como la cosecha mecánica. “Hay que buscar aumentar el área cultivada”, enfatizó, señalando la necesidad de adaptarse a las tendencias globales y mejorar la competitividad del sector a largo plazo.
El directivo concluyó en la necesidad de reconversión dentro de la industria: “Otra manera es buscar que la economía sola evolucione de manera tal que permita que se vaya haciendo erradicación de viejos ejemplares e implantación de nuevos”, comentó y subrayó la importancia de modernizar las prácticas de cultivo y adaptarse a las tendencias globales para asegurar un futuro próspero para la industria olivícola en Mendoza.







