Indignado, grabó un video que se viralizó en las redes sociales cuestionando la promesa incumplida por el local: «Estoy haciendo este video para mostrar que esto no se hace, no. Me acaban de echar de un restaurante. El tipo dijo que ya no me van a atender. Así que lo dejo registrado«.
«Ni siquiera tenía mucha hambre, porque a la mañana me había comido ocho panecillos», señaló el hombre que sorprendió a todos en Rodízio de Massas & Coxinhas Ragazzo, el local gastronómico que ofrece comida «libre» por 19,90 reales.
Más tarde, cuando se viralizó su video, João explicó a la televisión brasileña: «Yo trabajo en obras, soy pintor y como mucho porque gasto mucha energía».







