La inflación y la pérdida del poder adquisitivo han golpeado fuertemente a los kioscos de Mendoza, según Gustavo Suárez, Secretario General de la Asociación de Kiosqueros Unidos de Mendoza.
El dirigente expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el sector enfrentó una caída del 20% en las ventas, afectando tanto a kioscos como a almacenes. “La repercusión es gigante porque, ante la venta que teníamos en noviembre-diciembre, que sería la misma de ahora, y contra una inflación del 60% acumulada, más el aumento en los costos fijos, realmente está muy complicado”, detalló.
Los productos de golosinas y chocolates sufrieron una fuerte caída. Las principales marcas del país aumentaron sus precios en casi un 100% entre diciembre y enero, lo que impactó negativamente en las ventas. “La principal empresa de alimentos del país, que es la de las cinco letras, tuvo un aumento muy fuerte, casi del 100% entre diciembre y enero. Desde ahí no hemos sufrido más aumentos, pero las ventas no han mejorado”, dijo Suárez. Además, agregó que muchas empresas, ante la congelación en las ventas, ofrecieron descuentos de hasta un 35% para incentivar la compra. “Realmente se les fue la mano, remarcaron a un dólar de 2.000 pesos y no respondió la gente porque el bolsillo no les da”, añadió.
Otro problema que enfrentaron los kiosqueros fue la cercanía de los productos a su fecha de vencimiento. Debido a la baja demanda, muchos distribuidores comenzaron a ofrecer promociones para deshacerse del stock. “Nos están llegando productos con 15 días de vencimiento. Sacan promociones dos por uno, tres por uno, porque se les está venciendo dentro de los depósitos. Nosotros tenemos que estar muy atentos y alertar a los demás comerciantes para devolver esos productos”, explicó Suárez.
El sector también se vio afectado por el incremento sistemático en los precios de cervezas y gaseosas. “En lo que es cerveza y gaseosa, tienen un aumento sistemático hace más de dos años del 10% al 15% mensual. Eso nunca se transformó”, indicó Suárez, resaltando que estos incrementos continuos hicieron aún más difícil la situación para los kiosqueros.
A pesar de la baja en las ventas y los problemas con los proveedores, los kiosqueros están intentando adaptarse a la situación. Suárez comentó que muchos comerciantes prefirieron comprar productos importados que no aumentaron tanto en precio comparado con los nacionales. “Los productos importados no tuvieron suba desde diciembre del año pasado. Han salido a competir estas grandes empresas con segundas marcas”, afirmó.
El futuro para los kioscos sigue siendo incierto. Suárez destacó que la inflación sigue siendo un problema, especialmente en lo relacionado con los costos fijos como los alquileres, que se ajustan según el IPC. “Hoy si tenés que actualizar un alquiler, al mes de mayo, es del 132% en un semestre. Contra una inflación real que hubo en el último semestre de un 80% y una baja del 20% en la venta, imaginate que es prácticamente destructivo el aumento de ese alquiler. Un alquiler de 300.000 pesos se te va a 750.000 pesos”, explicó.







