Aunque llevaba un tiempo realizando un reemplazo, el comisario Cristian Carvalho recientemente fue nombrado a cargo de la Distrital de Seguridad II. En diálogo con FM Vos (94.5) y Diario San Rafael, hizo un repaso de su carrera y se refirió a las principales problemáticas en las que se encuentra el Sur.
Tras retirarse el comisario Eduardo Algaba, asumió el cargo el comisario Cristian Carvalho, quien señaló que empezó a vivir “un nuevo desafío, aunque para eso uno se prepara durante 30 años de servicio”. “De cierta forma, ahora tengo la oportunidad de demostrar la experiencia”, señaló este policía que ingresó a la escuela de cadetes de la fuerza en 1990. Desde que salió a la calle, dos años después, ha recorrido muchos destinos aunque siempre en Mendoza. “Estuve en la antigua escuela de suboficiales, pasé por el Instituto Universitario de Seguridad Pública, en el Grupo Especial de Seguridad, en la Patrulla de Rescate, en Infantería, en Motorizada… Tengo muchos destinos en mi carrera, y lo último que hice fue estar dos años y 2 meses a cargo de la Departamental de Malargüe. Hoy por hoy soy la persona con más antigüedad dentro de la Distrital como para tener que hacerme cargo en reemplazo del comisario general Eduardo Algaba”, recordó.
Señaló que a lo largo de tanto tiempo, ha notado una diferencia entre la seguridad en el Norte de la provincia con el Sur. “Hay una gran diferencia porque cada sector de la provincia tiene su particularidad, sus costumbres, su gente; de hecho actualmente, con la pandemia y sus cambios, hay una diferencia grande en cuanto a cómo se mueve la delincuencia en la zona Norte y cómo lo hace acá. Nosotros nos tenemos que adaptar a lo que nos toca”, destacó, y agregó que “el delito más grande que tenemos en San Rafael es que nos apedrean los móviles”. Al respecto, añadió que termina siendo un problema bastante trabajoso el tener los vehículos en talleres.
“Delitos se van a seguir cometiendo, tratamos en lo posible de tener la máxima prevención en la calle; tenemos problema con la gente que se traslada sola por zonas descampadas, porque el delincuente es oportunista también. Los delitos suceden, pero no han tenido la explosividad que han tenido en Mendoza”, destacó, y aclaró que la realidad de nuestro departamento difiere con la de General Alvear y con la de Malargüe.







