Fueron muchos años de espera, lucha y sacrificio, pero la pista de aterrizaje de Monte Comán ya se ha convertido en una realidad y una herramienta importante de trabajo para los brigadistas que luchan contra los incendios forestales.
En los últimos días la actividad en el predio fue bastante importante en materia de capacitación de lucha contra incendios; participaron brigadistas y bomberos, junto al trabajo de aviones y helicópteros.
El objetivo fue capacitar a los integrantes del Plan de Manejo del Fuego, pero llamó mucho la atención la participación de las aeronaves. En el predio estuvieron presentes un helicóptero Bell 407 con un equipo para lanzar agua denominado bambi bucket, un avión hidrante Air Tractor 802 y un Cessna 182 que oficia de avión observador, los cuales pudieron hacer despegues y aterrizajes desde la pista.
“En estas capacitaciones se refrescan los conocimientos que poseen los integrantes para mantener los estándares de seguridad. En el caso de los Cessna 182, son aviones muy versátiles y de bajo costo, por lo que son muy operativos”, dijo el titular del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Guillermo Ferraris. En esta ocasión se trabajó en cómo conectar el bambi bucket, cómo opera este sistema, cómo ascender y descender, además de otras normas de seguridad.
NUEVOS DESAFÍOS
A pesar de haber logrado cosas muy importantes en la pista, los brigadistas tienen nuevos objetivos para seguir avanzando. “Ahora empezamos el proyecto de la torre de control”, destacó Ferraris.
Hay que destacar que uno de los grandes sueños es poder contar con un sistema de aterrizaje instrumental ILS, que permite que un avión sea guiado con precisión durante la aproximación a la pista de aterrizaje y, en algunos casos, a lo largo de la misma.







