Desde hace algunos días la proveeduría que posee el camping municipal de Valle Grande está siendo atendida por Fe y Esperanza (Feyes). Silvia Martos, presidenta de la comisión directiva de esa institución, dialogó al respecto con FM Vos (94.5) y con Diario San Rafael y aclaró que este finde abrirán todos los días.
En la proveeduría del camping puede encontrarse leña, pan casero, productos elaborados por Feyes (alfajores, tomate triturado, tomate entero, tomate seco, mermelada, entre otros), además de fiambre, bebidas, golosinas e incluso chorizos. Está en proyecto la posibilidad de instalar una heladera en algún momento, a fin de vender carne allí también. “El domingo pasado vendimos chorizos a gente que se había olvidado todo en su casa, les salvamos el día con esos chorizos. Tenemos de todo un poquito”, aseguró y añadió que “alquilamos sillas y mesas también, porque ese camping no tiene mesas ni sillas, sino solamente las churrasqueras, así que aquel al que le falte también se puede acercar a la proveeduría a alquilar las mesas y las sillas”.
Este comercio de suma utilidad y que aporta a la solidaridad, trabaja de 9 a 21 (al igual que el camping en sí mismo). Todas las ganancias obtenidas se dirigen de manera directa a Feyes y esa es la razón por la que prestan el servicio integrantes de la comisión. “Es un lugar hermoso, está súper cuidado, tiene unos baños espectaculares, está muy bonito”, aclaró.
Hay que recordar que antes, Feyes poseía una playa de estacionamientos en la ex terminal de ómnibus, la cual actualmente está en una etapa de total remodelación, por lo cual el Municipio les brindó la posibilidad de administrar esta proveeduría a fin de que siga teniendo ingresos. Cabe decir que igualmente, es complicado reunir la cifra que obtenían con la playa de estacionamiento que –expresó– la mujer, “rondaba entre 200 mil y 300 mil pesos”. “Tenemos que tener una entrada, porque tenemos que pagar un impuesto que se paga todos los meses por tener personas trabajando en la institución, el cual es muy alto. Si bien nos hacen un descuento, son 600 mil pesos que se pagan todos los meses”, advirtió.
Con las vacaciones de invierno, se espera que el número de visitantes de todo el país se incremente considerablemente, motivo por el cual se espera que los ingresos sean igualmente muy buenos. “Hemos pensado aprovechar esos días para trabajar diariamente”, destacó y adelantó que lo propio ocurrirá en el próximo verano, cuando incluso no descartó que haya que contratar gente para que ayude, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de turistas.







