Un verdadero revuelo provocó una resolución publicada en el Boletín Oficial de la Provincia del sábado, por la que se flexibilizaba la cuarentena en Mendoza, permitiendo que cuatro actividades pudieran funcionar en medio del aislamiento decretado desde la Nación.
La decisión del Gobierno Provincial despertó malestar en los municipios, a tal punto que el intendente de San Rafael, Emir Félix, hizo público su rechazo. En declaraciones a Diario San Rafael y FM Vos (94.5), el jefe comunal aclaró que “en nuestro departamento se va mantener la cuarentena que se dispuso por decreto presidencial, con las exceptuaciones vigentes desde el principio”.
En la misma comunicación, Félix habló de “una equivocación del Gobierno”. Pocos minutos después de las declaraciones del intendente local, a través de un comunicado en su página oficial, la Provincia dejó sin efecto la resolución firmada por Vaquié.
La resolución que despertó la polémica
La normativa firmada por el ministro Enrique Vaquié, exceptuaba de cumplir la cuarentena a negocios de venta de materiales de construcción, talleres mecánicos y casas de repuestos, servicio de mantenimiento de hardware, venta de equipos e insumos informáticos y de comunicaciones.
“Las referidas actividades y las personas responsables de su prestación, quedan exceptuadas del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio”, estableció el Gobierno Provincial.
No pasó mucho tiempo hasta que el propio Gobierno aclaró que lo dispuesto en dicha resolución ya no tenía validez.
El dilema de la salud y la economía
La cuarentena obligatoria que estableció el Gobierno Nacional el pasado 20 de marzo, derivó en un “parate” casi por completo de la actividad económica en el país.
El presidente Alberto Fernández en varias oportunidades remarcó que la prioridad, ante el avance del coronavirus en el mundo, la tiene la salud, por encima de la economía. Sin embargo, son muchos los sectores que discuten esa situación y advierten severas consecuencias en el corto plazo, que incluyen despidos masivos y cierres de pequeñas y medianas empresas. No obstante, quienes apoyan el aislamiento (la mayoría de los profesionales de la salud), sostienen que levantar el confinamiento podría dar lugar a un pico de contagios para el que el sistema sanitario argentino, en general, no está preparado.
Estas horas son claves, pues se define si la cuarentena obligatoria se amplía, por una o dos semanas más, y – en caso que eso suceda – habrá que esperar si el nuevo decreto de necesidad y urgencia que firme Fernández mantiene las exceptuaciones hasta aquí establecidas, se amplía el número o se reduce.







