Es sabido que el coronavirus está teniendo un impacto directo en las diferentes actividades económicas de nuestro departamento, y el comercio local no es una excepción de ello. Por tal motivo, desde Diario San Rafael, consultamos diferentes negocios del rubro de venta de ropa, para transmitir a nuestros lectores, las diversas realidades que vive el sector.
Nidia González, vendedora de ropa para mujer dijo que “está muy complicado por el escaso movimiento que hay. Vemos que tenemos que seguir adelante, pero los costos son muchos, la incertidumbre sobre precios y el valor de la mercadería son variables que no podemos manejar. Solo nos resta venir, pero desde que he abierto al igual que los negocios aledaños, se mueve más por Internet y por clientes amigos que por la gente que pasa”.
Patricia Ferrer, propietaria de un negocio para niños y adolescentes comentó que “está muy complicado por la cantidad de gente que pasa por la calle, que es muy poca. No sé si el tema de horarios está bueno, porque muchos negocios cierran a la siesta y queda una franja de horario donde muchos negocios están cerrados y otros abiertos. La gente a la siesta no sale mucho. En cuanto al negocio, el tema de proveedores, de que te manden lo que pedís, y los dos meses sin ventas, no nos ha dejado mucho margen para tener dinero e invertir en mercadería. Nosotros atendemos de corrido de 9 a 18, por ejemplo, pero otros no”.
Jorge Sánchez, vendedor de un local de ropa masculina opinó que “está muy complicado el tema. No hay gente en la calle y hay muy poca venta. Los costos son muy elevados, sigue aumentando todo y la plata no vale nada. Hay mucha incertidumbre en general, y a pesar de contar con todas las medidas de seguridad, la gente está sin plata”.
Daiana Muñoz, de una tienda de ropa para ambos sexos sostuvo que “nosotros vendemos mucho de forma online. Trabajamos con las páginas de redes sociales y porque nuestros clientes nos siguen desde hace mucho. En cuanto a la venta de ropa a la gente que viene al local es muy poca, por el poco movimiento que tenemos en el centro. La gente se la nota muy cansada”.
Andrea García de un local de venta de ropa para niños agregó que “la situación es complicada, aunque la ropa para bebés y niños se sigue manteniendo. Obviamente que las ventas han disminuido, pero si nos comparamos con otros locales, o rubros similares como los que venden ropa en los regionales, estamos mucho mejor”.







