Cansados de las promesas incumplidas y de los accidentes fatales, habitantes de Catriel salieron a la ruta para exigir soluciones. La protesta pone nuevamente en evidencia el deplorable estado de un corredor fundamental para quienes viajan desde San Rafael hacia la Patagonia, una problemática que Diario San Rafael viene denunciando desde hace años.
Lo que durante años fue motivo de quejas, denuncias, publicaciones en redes sociales y reclamos que no encontraron respuestas, terminó convirtiéndose en una multitudinaria protesta. Vecinos de Catriel, en Río Negro, decidieron cortar parcialmente la Ruta Nacional 151 para exigir algo tan elemental como poder circular sin poner en riesgo sus vidas.
La manifestación se desarrolló este miércoles 21 de octubre, luego de un nuevo accidente fatal que conmocionó a la comunidad: una adolescente de apenas 15 años perdió la vida en un siniestro ocurrido el domingo, cuando el automóvil en el que viajaba junto a su familia colisionó con una camioneta vinculada a la actividad petrolera.
Fue la tragedia que terminó de agotar la paciencia de una población que lleva años reclamando por las pésimas condiciones de una ruta tristemente célebre por sus pozos, deformaciones, banquinas deterioradas y constantes siniestros viales.
Según informó Diario Río Negro, más de mil personas participaron de la convocatoria, mientras que medios de la región dieron cuenta de momentos de tensión con efectivos policiales, quienes advirtieron que la interrupción del tránsito sería informada a la Justicia Federal.
Los manifestantes impidieron principalmente el paso de camiones y vehículos vinculados a la actividad petrolera, mientras permitieron la circulación de automóviles particulares y unidades de emergencia.
La protesta tuvo una particularidad que merece ser destacada: no se trató de una convocatoria partidaria ni de una disputa electoral, sino de vecinos autoconvocados que decidieron organizarse frente a una problemática que atraviesa sus vidas cotidianas.
Un reclamo que también se siente en San Rafael
Aunque la manifestación ocurrió a cientos de kilómetros de nuestra ciudad, sus motivos están estrechamente vinculados con una problemática que padecen numerosos sanrafaelinos.
La Ruta Nacional 151 constituye una de las principales conexiones terrestres entre el sur mendocino y las provincias de La Pampa, Río Negro y Neuquén. Es utilizada por familias que viajan por motivos laborales, comerciales, turísticos o simplemente para reencontrarse con sus seres queridos.
Diario San Rafael viene exponiendo desde hace años las condiciones deplorables de esta traza, particularmente en territorio pampeano, donde existen sectores en los que los conductores deben reducir drásticamente la velocidad, esquivar verdaderos cráteres o recurrir a las banquinas para intentar evitar daños en sus vehículos.
En agosto pasado, este diario publicó el testimonio de Gonzalo, un sanrafaelino radicado por cuestiones laborales en Neuquén, quien relató las dificultades que enfrentaba cada vez que viajaba junto a su pareja y su pequeña hija para visitar a su familia.
El hombre aseguró que incluso habían postergado viajes debido al estado del camino y contó que, pese a conocer perfectamente el recorrido y extremar las precauciones, había vuelto a sufrir la rotura de una cubierta.
Su experiencia no constituye un hecho aislado. Es el reflejo de lo que padecen numerosos conductores que deben utilizar una ruta cuyo mantenimiento lleva años sin estar a la altura de las necesidades de quienes la transitan.
Incluso, en febrero de 2025, Diario San Rafael informó sobre la muerte de un hombre que viajaba desde Neuquén hacia nuestra ciudad, en otro siniestro registrado sobre este corredor.
Cuando el reclamo deja de ser una publicación en redes sociales
La movilización de Catriel representa un punto de inflexión en una problemática que se arrastra desde hace mucho tiempo. Los vecinos resolvieron trasladar su indignación desde las redes sociales hasta el propio escenario de sus reclamos: una ruta cuya peligrosidad se ha convertido en parte de la vida cotidiana de miles de personas.
El corte generó cuestionamientos de las autoridades locales por las consecuencias legales y las dificultades que supone interrumpir la circulación. Sin embargo, resulta imposible analizar la protesta sin contemplar los años de desatención que la precedieron.
El deterioro de la Ruta 151 no comenzó con la actual administración nacional. Es consecuencia de una prolongada sucesión de postergaciones, falta de mantenimiento e inversiones insuficientes que atravesaron distintos gobiernos. Pero esa responsabilidad histórica tampoco exime a las autoridades actuales de adoptar medidas concretas para revertir la situación.
En las últimas horas, el Gobierno de Río Negro anunció que prevé avanzar con la transferencia de determinados tramos de la ruta para iniciar reparaciones durante noviembre. Por ahora se trata de plazos y compromisos que deberán traducirse en obras efectivas.
Lo ocurrido en Catriel deja una enseñanza que trasciende las fronteras provinciales: cuando los reclamos individuales se multiplican sin obtener respuestas, la organización vecinal puede convertirse en una herramienta decisiva para visibilizar problemas que las autoridades no consiguen resolver.
Y aunque la protesta se produjo en territorio rionegrino, su significado alcanza también a San Rafael. Porque detrás de cada pozo, cada vehículo averiado y cada accidente hay familias de nuestra región que necesitan una conexión segura con la Patagonia.
Los vecinos de Catriel decidieron hacerse escuchar. Su reclamo merece atención y respuestas concretas, no solamente por quienes viven allí, sino por todos los argentinos que tienen derecho a transitar por rutas nacionales en condiciones dignas y seguras.


