El lunes durante alrededor de siete horas estuvo caído el servicio de mensajería WhatsApp, las redes sociales Facebook e Instagram, el sistema de mensajería Messenger y la plataforma de realidad virtual Oculus, causando verdaderos problemas y dejando clara la dependencia que en el año 2021 el mundo tiene de estos servicios.
El periodista y divulgador de tecnología cordobés Eduardo Aguirre explicó a FM Vos (94.5) y Diario San Rafael que la caída de los servicios afectó de diferentes maneras a los usuarios de todo el planeta. “En este sentido, lo que sucedió con Instagram está muy relacionado con el entretenimiento, y así lo dejó reflejado lo que analizó Twitter con lo que la gente decía allí respecto de esta caída, lo relacionaba mucho con tiempo libre, decían ‘tengo tiempo libre porque no tengo Instagram’; la dependencia se vio muy reflejada en la ‘nube de palabras’ que se vinculaban a la caída de WhatsApp, porque las palabras relacionadas con la caída de WhatsApp estaban muy relacionadas con ‘trabajo’, y ahí es preocupante porque nos damos cuenta de que en nuestra tarea de todos los días, estamos dependiendo demasiado de una sola plataforma para nuestras comunicaciones, y creo que eso nos debería llamar a la reflexión, ya que no podemos darle tanto y tan desmedido poder a una sola plataforma sobre nuestra posibilidad de desempeñar nuestra tarea laboral o profesional”, dijo, y agregó que hay un verdadero monopolio por parte de Facebook y sus otras empresas, tal como ocurre con Google y las búsquedas.
Existen alternativas, como es el caso de Telegram, empresa que en solo siete horas sumó 60 millones de usuarios, lo que incluso casi le provocó un colapso a su sistema.
Lo que causó este enorme problema fue una falla técnica ligada a una de las capas de internet, que es la de los Sistemas de Nombres de Dominio (en inglés Domain Name System o DNS), que básicamente funciona como traductor y guía para cuando un usuario tipea cualquier dirección web, por ejemplo, “www.facebook.com”. Es que en internet la palabra “Facebook” no existe, sino que son series de números y, entre medio, hay un sistema que traduce estos números y ordena la información y datos a los que se desea acceder. “Ese sistema fue el que falló y entonces era como andar en el mundo analógico, en un lugar que no se conoce, sin nombres en las calles y sin numeración en las casas, es decir, las casas están, la gente está pero no se puede llegar porque no hay guía”, puntualizó.
Si bien no se trata de algo tan extraño que haya falla en los DNS, lo curioso es que haya ocurrido en empresas del tamaño de Facebook. Se habla de hackers, pero de ser cierto, jamás sería admitido para no demostrar flaquezas.







