Misterio resuelto. Los restos óseos hallados ayer en inmediaciones de la ruta 180 camino a El Nihuil no pertenecen a nuestra época y podrían haber pertenecido a integrantes de pueblos originarios de nuestra zona.
Así lo informaron fuentes cercanas a la fiscalía del doctor Javier Giaroli, quien llevó adelante la investigación después de que ayer un hombre que se encontraba con su pareja caminando por la zona encontró restos que le resultaron sospechosos, por lo que dio aviso al 911.
Tras la denuncia, personal policial y de científica se desplazó al lugar junto con el ayudante fiscal en turno, preservando la zona para futuras medidas y estableciendo una consigna policial. La causa, en un principio, fue caratulada como “Averiguación muerte”.
Por las características particulares del caso, se convocó a un equipo de antropólogos a cargo de Daniela Mansegosa, doctora en Ciencias Naturales, investigadora y Licenciada en Antropología con orientación en Arqueología, quien realizó las respectivas labores en el lugar.
Llamó mucho la atención de los investigadores que en inmediaciones de los restos se encontró un teléfono celular negro con pantalla táctil, sin tarjeta SIM ni memoria, desconociéndose si guardaba o no relación con los restos encontrados.
Hoy, y una vez concluidas las tareas de los antropólogos y la policía científica, se determinó que se trata de restos de más de una persona: al menos un niño y un adulto, de antigua data. Asimismo, y teniendo en cuenta la dentición observada, se infiere que se trata de integrantes de poblaciones de comunidades originarias.
Para completar el informe, el equipo de profesionales agregó que no sería el lugar de enterramiento original, sino que los restos habrían sido arrastrados desde aguas arriba por la corriente.
Con estas conclusiones, la fiscalía dejó la investigación y el lugar pasó al control de las autoridades correspondientes, por el relevante interés antropológico e histórico que el mismo representa.







