Días atrás, el 28 de agosto más concretamente, se cumplieron 59 años del discurso que el líder afroamericano Martin Luther King pronunció ante 250 mil personas en Washington y que resultó decisivo para el movimiento de derechos civiles estadounidense en el marco de la Marcha por el Trabajo y la Libertad.
La famosa alocución, denominada «Yo tengo un sueño» (I have a dream), extendería por Estados Unidos la conciencia pública sobre los derechos civiles de las personas afroamericanas. En poco más de 16 minutos, King resumió las vicisitudes de la raza negra en la nación más poderosa del planeta, y llamó a los cielos y a las conciencias para revertir el escenario.
Luther King, activista de los derechos civiles desde que era un adolescente, organizó y llevó a cabo diversas actividades pacíficas reclamando el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos para la gente negra en los Estados Unidos de América. La mayor parte de los derechos reclamados por el movimiento serían aprobados legalmente con la promulgación de la Ley de los derechos civiles y la Ley del derecho al voto.
Por esa actividad encaminada a terminar con el apartheid estadounidense y la discriminación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1964, se le concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter en 1977 y la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos en 2004.
El 4 de abril de 1968, en Memphis (Tennessee), un disparo en la cabeza acabó con la vida de Luther King. La bala había sido disparada por James Earl Ray, un ladrón de poca monta. Casualmente (o no), por esos días Luther King encabezaba una cruzada histórica contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general. Para los archivos secretos del FBI, Luther King era un “tipo peligroso”.
A casi 60 años del célebre discurso de Luther King, la realidad nos muestra que, aunque muchos pasos positivos se han dado, muchos de aquellos sueños aún siguen siendo solo eso. En Estados Unidos y en el resto del mundo.




